lunes, 19 de agosto de 2013

LA MITOLOGÍA EN GRECIA


La mitología griega es el conjunto de mitos y leyendas pertenecientes a los antiguos griegos que trataban sobre sus dioses y héroes, la naturaleza del mundo, los orígenes y el significado de sus propios cultos o prácticas rituales. Así formaban parte de la religión de la Antigua Grecia. Los investigadores modernos han recurrido a los mitos y los estudian en un intento por arrojar luz sobre las instituciones religiosas y políticas de la civilización de la Grecia, así como para entender mejor la naturaleza de la propia creación de los mitos.

La mitología griega aparece explícitamente en una extensa colección de relatos e implícitamente en las artes figurativas como la cerámica pintada y ofrendas votivas. Los mitos intentaban explicar los orígenes del mundo y detallaban las vivencias y aventuras de una amplia variedad de dioses, héroes y otras criaturas. Estos relatos fueron, originalmente, difundidos mediante la tradición poética oral, si bien actualmente los mitos se conocen gracias a la literatura griega antigua.

Las fuentes literarias más antiguas conocidas, los poémas épicos de la Ilíada y la Odisea, se centraban en los sucesos de la Guerra de Troya. Dos poemas del casi contemporáneo de Homero, Hesíodo, la Teogonía y los Trabajos y los días, contienen relatos sobre la génesis del mundo, la sucesión de gobernantes divinios y épocas humanas y el origen de las tragedias de los mortales y las costumbres sacrificales. También han sido conservados mitos en los himnos homéricos, en fragmentos de poesía épica del llamado ciclo troyano, en poemas líricos, en las obras de los dramaturgos clásicos del siglo V. a.C., en escritos de investigadores y poetas helenísticos y en textos de la época del Imperio romano de autores como Plutarco y Pausanias.

Los hallazgos arqueológicos han supuesto una importante fuente de detalles sobre la mitología griega, con dioses y héroes presentes prominentemente en la decoración de diversos objetos: diseños geométricos sobre cerámica del siglo VIII a.C. representaban escenas del ciclo troyano o las aventuras de Heracles (Hércules en Roma). En los siguientes periodos históricos, el arcaico, clásico y helenístico aparecieron escenas mitológicas homéricas y de otras varias fuentes para complementar la evidencia literaria existente.

La mitología griega ha ejercido una amplia influencia sobre la cultura, el arte y la literatura de la civilización occidental, y continúa siendo parte del patrimonio y lenguaje cultural. Poetas y artistan hallaron inspiración en ella desde las épocas antiguas hasta la actualidad, descubriendo el significado y la relevancia contemporáneos en los temas mitológicos clásicos.


VISIÓN GENERAL DE LA HISTORIA MÍTICA

La mitología griega ha ido cambiando con el tiempo para acomodar la evolución de su propia, de la que la mitología es un índice, tanto expresamente como en sus asunciones implícitas. En las formas literarias conservadas, como se hallan al final de los cambios progresivos, es inherentemente política.

Los primeros habitantes de la Península Balcánica fueron un pueblo agricultor que, mediante el animismo, asignaba un espíritu a cada aspecto de la naturaleza. Éstos asumieron forma humana y entraron en la mitología local como dioses. Cuando las tribus del norte invadieron la península helena trajeron un panteón nuevo de dioses, basado en la conquista, la fuerza, el valor y el heroísmo en un contexto de absoluta violencia. Otras deidades más antiguas del mundo agrícola se fusionaron con las de los más poderosos invasores o bien se atenuaron en la insignificancia.

En el periodo arcaico los mitos sobre relaciones entre dioses y héroes se convirtieron en algo frecuente, indicando un desarrollo paralelo de la pederastia pedagógica, que fue introducida sobre el 630 a.C. Para el final del siglo V a.C. los poetas habían asignado al menos un erómeno (su compañero sexual adolescente) a todos los dioses importantes salvo Ares y a muchos personajes legendarios. Los mitos previamente existentes, como el de Aquiles y Patroclo, también fueron reinterpretados bajo una luz pederasta. Los poetas alejandrinos primero y luego más generalmente los mitógrafos literarios del antiguo Imperio romano, adaptaron a menudo de esta forma historias de personajes mitológicos griegos.

El logro de la poesía épica fue crear ciclos históricos, y como resultado desarrollar un sentido de cronología mitológica. De esta manera, la mitología griega se despliega como una fase del desarrollo del mundo y el hombre. Aunque las autocontradicciones de estas historias hacen imposible una línea temporal absoluta, sí puede discernirse una aproximada. La historia mitológica puede dividirse en tres o cuatro grandes periodos:


  1. Los mitos de origen o la Edad de los Dioses: eran mitos sobre los orígenes del mundo, los dioses y la raza humana.
  2. La Edad en la que hombres y dioses se mezclaban libremente: historias de las primeras interacciones entre dioses, semidioses y mortales.
  3. La Edad de los Héroes o Edad Heroica, donde la actividad divina era más limitada. Las últimas mayores leyendas heroicas son las acontecidas en la célebre Guerra de Troya y sus consecuencias, consideradas por algunos expertos como un cuarto periodo.

COSMOGONÍA Y COSMOLOGÍA: LA EDAD DE LOS DIOSES

Los mitos de origen o mitos de creación representaban un intento por hacer comprensible el universo en términos humanos y explicar el origen del mundo.

La versión más ampliamente aceptada en la época, si bien un relato filosófico del comienzo de las cosas, es la recogida por Hesíodo en su Teogonía. El comienzo se centraba en el Caos, un profundo vacío. De éste emergieron Gea, la Tierra, y algunos otros seres divinos primordiales: el Abismo o el Tártaro, el Érebo y el Amor o Eros. Sin ayuda masculina, Gea dio a luz al Cielo o Urano, que entonces la fertilizó. De esta unión nacieron primero los Titanes: Océano, Ceo, Crío, Hiperión, Jápeto, Tea, Rea, Temis, Mnemósine, Febe, Tetis y Cronos. Tras éste, Gea y Urano decretaron que no nacerían más Titanes, de forma que siguieron los Cíclopes de un solo ojo y los Hecatónquiros o Centimanos.

Cronos ("el más joven, de mente retorcida, el más terrible de los hijos de Gea") castró a su padre y se convirtió en el gobernante de los dioses junto a su hermana y esposa Rea y los otros Titanes como su corte.

El conflicto entre padre e hijo se repetiría cuando Cronos se enfrentó a su hijo Zeus. Tras haber traicionado a su padre, Cronos, el nuevo soberano divino, temía que su descendencia hiciese lo mismo, por lo que cada vez que Rea daba a luz un hijo, él lo secuestraba y lo engullía. Rea lo odiaba y lo engañó escondiendo a Zeus y envolviendo una piedra en pañales que Cronos tragó. Cuando Zeus creció, dio a su padre una droga que lo obligó a vomitar a sus hermanos y a la piedra, que habían permanecido en el estómago de Cronos todo el tiempo. Zeus luchó entonces contra él para conseguir el trono de los dioses. Al final, con la ayuda de los Cíclopes, los cuales liberó del temible Tártaro, Zeus y sus hermanos consiguieron la victoria, condenando a Cronos y los Titanes a la prisión del Tártaro.

Zeus sufrió la misma preocupación y, después de que le fuese profetizado que su primera esposa Metis daría a luz un dios "más grande que él", se la tragó. Sin embargo, Metis ya estaba encinta de Atenea y esto lo entristeció hasta que ésta salió de su cabeza, adulta y vestida para la guerra. Este "renacimiento" de Atenea fue usado como excusa para explicar por qué no fue derrocado por la siguiente generación de dioses, al tiempo que explica su presencia. Es probable que los cambios culturales ya en progreso absorbiesen el arraigado culto local de Atenea en Atenas dentro del cambiante panteón olímpico sin conflicto porque no podía ser derrocado.


EL PANTEÓN GRIEGO

Según la mitología clásica, tras el derrocamiento de los Titanes el nuevo panteón de dioses y diosas fue confirmado. Entre los principales dioses griegos se encontraban los olímpicos, residiendo sobre el monte Olimpo bajo la mirada de Zeus. Aparte de estos, los griegos adoraban a diversos dioses rupestres, al semidiós rústico Pan, las ninfas (náyades que moraban en las fuentes, las dríades en los árboles y las nereidas en los mares), dioses-río, sátiros y demás. Además, había poderes oscuros del inframundo, como las Erinias o Furias, que se decía que perseguían a los culpables de crímenes contra los parientes.

En la amplia variedad de leyendas que formaban la mitología griega, las deidades que eran nativas de los pueblos griegos se describían como esencialmente humanas pero con cuerpo ideales. Con independencia de sus formas esenciales, los antiguos dioses griegos tenían muchas habilidades fantásticas, siendo la más importante ser inmunes a enfermedades y poder resultar heridos sólo bajo circunstancias altamente inusuales. Los griegos consideraban la inmortalidad como característica distintiva de los dioses; inmortalidad que, al igual que la eterna juventud, era asegurada mediante el constante uso de néctar y ambrosía, que renovaba la sangre divina en sus venas.

Cada dios descendía de su propia genealogía, perseguía intereses diferentes, tenía una cierta área de su especialidad y estaba guiado por una personalidad única; sin embargo, estas descripciones emanan de una multitud de variantes locales arcaicas, que no siempre coincidirían entre ellas. Cuando se aludía a estos dioses en la poesía, la oración o los cultos, se hacía mediante una combinación de su nombre y epítetos, que los identificaban por estas distinciones del resto de sus propias manifestaciones. Por ejemplo, Apolo Musageta era Apolo como jefe de las musas. Alternativamente el epíteto puede identificar un aspecto particular o local del dios, a veces se cree que arcaico ya durante la época clásica de Grecia.

La mayoría de los dioses estaban relacionados con aspectos específicos de la vida. Por ejemplo, Afrodita era la diosa del amor y la belleza, mientras Ares era el dios de la guerra, Hades de los muertos y Atenea de la sabiduría y el valor. Algunas deidades como Apolo y Dionisos revelaban personalidades complejas y mezcolanza de funciones, mientras otros como Hestia (literalmente "hogar") y Helios (literalmente "sol") eran poco más que personificaciones.

Los templos más llamativos e impresionantes tendían a estar dedicados a un número limitado de dioses, que fueron centro de grandes cultos panhelénicos. Era, sin embargo, común en muchas regiones y poblaciones que dedicasen sus propios cultos a dioses menores. Muchas deidades también honraban a los dioses más conocidos con ritos locales característicos y les asociaban extraños mitos desconocidos en los demás lugares. Durante la era heroica, el culto a los héroes o semidioses complementó a la anterior.


LOS DIOSES OLÍMPICOS
Monsiau
Finales del siglo XVIII



LOS DOSCE OLÍMPICOS CON SUS ATRIBUTOS
EN PROCESIÓN
De izquierda a derecha; Hestia (cetro), Hermes (casco alado
y bastón), Afrodita (velo), Ares (casco y lanza), Deméter (cetro
y gavilla de trigo), Hefesto (bastón), Hera (cetro), Poseidón 
(tridente), Atenea (búho y casco), Zeus (rayo y bastón),
Artemisa (arco y carcaj) y Apolo (cítara)

Relieve helenístico
Siglo I. a.C.
Walters Art Museum



LA EDAD DE LOS DIOSES Y LOS MORTALES

Uniendo la edad en la que los dioses vivían solos y la edad en la que la interferencia divina en los asuntos humanos era limitada, había una edad de transición en la que las deidades y los mortales se mezclaban libremente. Fueron estos los primeros días del mundo, cuando los grupos se mezclaban más libremente de lo que lo harían luego.

La mayoría de estas historias fueron narradas luego por Ovidio en su obra Las metamorfosis, y se dividen a menudo en dos grupos temáticos: historias de amor por un lado e historias de castigo por otro.


  • Las historias de amor solían incluir el incesto o la seducción o violación de una mujer mortal por parte de un dios, resultando en una descendencia heroica. Estas narraciones sugieren generalmente que las relaciones entre dioses y mortales son algo a evitar, incluso las relaciones consentidas raramente tenían final feliz. En unos pocos casos, una divinidad femenina era emparejada con un mortal, como en el Himno homérico a Afrodita, donde la diosa yace con Anquises concibiendo a Eneas.


  • El segundo tipo de historias, las de castigo, tratarían de la apropiación o invención de algún artefacto cultural importante, como cuando Prometeo robó el fuego a los dioses, cuando éste o Licaón inventaron el sacrificio, cuando Tántalo robó néctar y ambrosía de la mesa de Zeus dándoselo a sus propios súbditos, revelándoles los secretos de las deidades, cuando Démeter enseñó a agricultura y los Misterios a Triptólemo, o cuando Marsias inventó elaulos y se enfrentó a un concurso musical contra el dios Apolo. 

LA EDAD HEROICA

La época en la que vivieron los héroes es conocida como Edad Heroica. La poesía épica y genealógica creó ciclos de historias agrupadas en torno a héroes o sucesos particulares y estableció las relaciones familiares entre héroes de las diferentes historias, organizando asó las historias en secuencia.

Tras la aparición del culto heroico, los dioses y los héroes construyeron la esfera sacra y eran invocados juntos en los juramentos, dirigiéndoseles oraciones. En contraste con la Edad de los Dioses, durante la heroica la relación entre los protagonistas valerosos carecería de forma fija y definitiva; ya no nacían grandes dioses, pero siempre podrían surgir nuevos dioses del ejército de los muertos.

Otra importante diferencia entre el culto a los héroes y a los dioses era que el primero se convertía en el centro de la identidad de un grupo local.

En cuanto a la cronología, los monumentales sucesos de Heracles eran considerados el principio de esta era.También se adscriben a ella tres grandes sucesos: la expedición argonáutica, la guerra de Tebas y la famosa guerra de Troya.

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