miércoles, 11 de septiembre de 2013

DIONISOS O BACO


Baco en Roma o Dionisos en Grecia era el dios del vino, de la viticultura y de la locura mística. Hijo de Júpiter y Semele era una divinidad benéfica que representaba la energía productiva de la naturaleza que finaliza con la maduración de los frutos que la tierra ofrece. Dios ligado al vid, entre sus atributos se encuentran la vid, un bastón coronado por una piña, una hiedra y hojas de vid, el carro tirado por panteras, tigres, leopardos o cabras.

Cuando ya era adulto Juno o Hera, que conocía la existencia del hijo de Semele, lo volvió loco por venganza y odio. Encolerizado, el dios comenzó una peregrinación enseñando a los pueblos el culto de la vid, el trabajo de la tierra y presidiendo la fundación de nuevas ciudades. Primero se dirigió a Egipto, y después a Siria y Frigia, donde acogido por la diosa Cibeles fue purificado iniciándolo en su culto. Liberado de la locura impuesta por la vengativa reina de los dioses, Baco siguió vagabundeando y llegó hasta la lejana India.

Así, en su honor, se instituyeron las bacanales, fiestas donde la población (sobre todo femenina), presa del delirio místico, recorría los campos bailando y lanzando gritos rituales.


BACO
Miguel Ángel
1496 - 1497
Florencia, Museo Nazionale del Bargello


PEQUEÑO BACO ENFERMO
Caravaggio
1593 - 1594
Roma, Galleria Borghese


EL NACIMIENTO DE BACO

Baco era fruto de la unión entre el rey de los dioses y Semele, la cual murió fulminada involuntariamente por Júpiter. Sin embargo, el padre logró salvar al niño que la mujer llevaba todavía en las entrañas, extrayéndolo del vientre y cosiéndolo a su muslo.

Al final de la gestación, Júpiter lo parió desatando las cuerdas que lo unían a su pierna. Por ese mismo motivo, Baco era conocido como "nacido dos veces". El pequeño niño fue confiado a Hermes o Mercurio, quien, a su vez, lo condujo a el rey Atamante y su mujer Ino, para que lo pudiesen acoger en secreto. Para ello, lo disfrazaron travestiéndolo con ropas femeninas para, así, poder huir de la ira de Juno, impaciente por vengarse del niño fruto de la traición de Júpiter.

Al ver que la reina de los dioses no podía ser engañada de esa manera, Júpiter alejó al niño y lo confió, transformado en cabritilla, a las ninfas del monte Nisa. Luego, habiendo vuelto a su aspecto humano, Baco fue educado por el viejo -y experimentado- sátiro Sileno.


EL NACIMIENTO DE BACO
Nicolas Poussin
1657
Cambridge, Fogg Art Museum


HERMES Y DIONISOS
Praxiteles
340 a.C.

BACO Y LOS PIRATAS

Durante sus viajes por el mundo, Baco adoptó el aspecto de un muchacho y se embarcó en una nave de piratas que se dirigía a la isla de Naxos. Los marineros, en cambio, desviaron la ruta hacia Asia con la intención de vender al joven como esclavo. Cuando el dios se dio cuenta, hizo sonar unas flautas invisibles llenando la nave de vid y transformando los remos en serpientes. Ante tal situación, los marineros, enloquecidos, se arrojaron al agua convirtiéndose delfines. 

BACO Y PENTEO

El rey de Tebas, Penteo, detuvo a Baco para así poder combatir a toda costa la difusión de su culto en sus territorios. Sin embargo, dicha acción le costó la cara. Baco se liberó y logró que la madre del rey Agave, presa de furor dicino, transformase a Penteo en pantera. Después el dios lo mató y clavó su cabeza en lo alto de un bastón.

Según la tradición más antigua conocida sobre este relato defiende que Penteo constituye la imagen del impío cuyo pecado de orgullo provoca el castigo divino que Baco le impuso, justificando así la acción del dios y castigando al rey.


PENTEO DETIENE A BACO
Tiziano Vecellio
s. XVI
Viena, Kunsthistorisches Museum


EL SÉQUITO DE BACO

Según la leyenda, en su gran peregrinar, Baco llegó a la India. A través de una expedición -en parte divina y en parte guerrera-, el dios logró someter el país por la fuerza, pero sobre todo por el poder místico. Precisamente en este aspecto tiene su origen, según algunos antiguos, su séquito triunfal. El dios era acompañado por su comitiva, donde Baco siempre iba delante en un carro tirado por panteras y adornado con hiedra y pámpanos. Mientras, sus seguidores, Silenos, Ménades, Sátiros y otras divinidades de los bosques, le seguían entonando danzas, coros y gritos de júbilo al sonido de flautas y tambores.

Las Ménades (del griego maínomai, "estar loco"), también conocidas como Bacantes, formaban parte imprescindible del séquito del dios del vino. Éstas personificaban a la perfección los espíritus orgiásticos de la naturaleza.


MÉNADE DANZANTE
Scopas
350 a.C.
Dresde, Staaliche Kunstsammlungen


EL TRIUNFO DE BACO
Annibale Carracci
1597 - 1602
Roma, Palazzo Farnese


BACO Y ARIADNA

Ariadna era hija de Minos, rey de Creta y había ayudado a Teseo, de quien estaba enamorada, a derrotar al terrible Minotauro y a salir del Laberinto gracias a haberle entregado el famoso hilo. El héroe ateniense emprendió el camino de regreso llevándola con él, pero, llegado a Naxos, la abandonó mientras dormía en la playa. Estando desesperada, Ariadna fue consolada por Baco, que la tomó por esposa. Además, el dios cogió la corona que la joven llevaba en la cabeza y la lanzó al cielo para convertirla en constelación.


BACO Y ARIADNA
Sebastiano Ricci
1712 - 1714
Londres, Chiswick House


BACO Y ARIADNA
Tiziano Vecellio
1520 - 1523
Londres, National Gallery


EL DESEO DE MIDAS

Durante un viaje por Frigia junto a Baco y su séquito, Sileno -maestro del dios-, se perdió. Fue hallado por unos campesinos mientras se desplazaba por los campos ebrio y fue hasta la presencia de Midas, rey de la región. Cuando el rey reconoció a Sileno al momento, lo alojó y tras algún tiempo lo condujo hasta el dios quien, para agradecerle la hospitalidad entregada, le concedió un deseo.

El rey pidió poder transformar cualquier cosa que pudiese tocar en oro puro. Baco lo aceptó e hizo lo prometido. Las hijas, las piedras, las espigas de trigo etc. fue convertido en oro cuando el rey los tocaba pero llegada la hora de comer, Midas se sentó en la mesa pero hasta el alimento que tomaba con las manos se transformaba en oro. Comprendido el trágico error, el rey pidió perdón a Baco, implorando que le librase de aquella ruinosa fortuna. Entonces el dios del vino le ordenó que fuese al río Pactolo, que lo recorriese hasta llegar a sus fuentes y que pusiese la cabeza bajo el agua en el punto más caudaloso de la roca. Así Midas consiguió lavar el cuerpo y su culpa.


MIDAS Y BACO
Nicolas Poussin
1627
Munich, Alte Pinakothek


CORESOS Y CALÍORROE

Coresos, sacerdote de Baco, se enamoró de una joven llamada Calíorre. Rechazado, el sacerdote se lamentó ante el dios, quien envió una epidemia de locura sobre la tierra en la que la joven vivía. Como no se entendían los motivos del castigo enviado por el dios del vino, los habitantes acudieron al oráculo de Dodoma, el cual admitió que para aplacar la ira del dios era necesaria sacrificar a la joven o si no a quien quisiera tomar en su lugar el altar de Coresos.

Dado que nadie estuvo dispuesto a morir en lugar de la muchacha, Calírroe fue llevada al altar para ser sacrificada por el propio Coresos. Llegado el momento del rito, el sacerdote, enamorado todavía, volvió el puñal sobre sí clavándoselo en el pecho. Calírroe, impresionada por la gran prueba de amor y arrepentida de su rechazo, se suicidó junto a la fuente que, desde aquel momento, lleva su nombre.


LA BACANAL DE LOS ANDROS

Andro, en el Egeo, era famosa por su excelente vino. Por consiguiente, era un lugar importante para el propio Baco, convirtiéndose asi en el centro del culto al dios del vino. Según el mito, el dios iba de visita a la isla todos los años y, en cuanto llegaba, manaba vino de una fuente. Con ocasión del prodigio, los andros celebraban una bacanal en las cercanías del curso de agua donde, adornados con guirnaldas de hiedra, se dedicaban a los placeres del vino bailando y cantando continuamente.


EL BACANAL DE LOS ANDROS
Tiziano Vecellio
1518 - 1521
Madrid, Museo del Prado

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