miércoles, 18 de septiembre de 2013

FLORA, PALES, POMONA Y VERTUMNO

FLORA

Flora era una divinidad romana que se casó con Céfiro, que le concedió la juventud perpetua y el cuidado de jardines y flores. Venerada ya por los sabinos, también se le considera la diosa de la primavera y del florecer, acontecimiento natural de fascinación e importe a la vez, puesto que un buen florecimiento es la causa principal de una buena cosecha. Además, se le atribuye la facultad de proteger el florecer de la juventud, la edad más feliz del hombre entonces.

Originariamente representada con corona de rosas y sujetando en la mano los ramos de flores se identificaba a Flora con la primavera. El poeta latino Ovidio la identificaba con la ninfa griega Cloris, y admite que un día de primavera Céfiro, el dios del viento primaveral, viéndola vagar por los campos, se enamoró de ella y llegó al extremo de raptarla. Luego decidió unirse a ella en matrimonio y como prueba de amor, Céfiro concedió a Flora reinar sobre todas las flores. En su calidad de divinidad de las flores, se considera que ella donó a los hombres la preciada miel.

Tacio fue el primero en levantar templo en Roma. Las fiestas de esta diosa se conocían como florales, que duraban seis días en total. Su finalidad era para poder llegar a producir una gran esterilidad. Durante las celebraciones se efectuaban los juegos florales, celebrados por la noche a la luz de antorchas y con desórdenes de todas clases.


FLORA
Bartolomeo Veneto
1507 - 1508
Frankfurt, Städelsches Kunstinstitut



LA PRIMAVERA
Sandro Botticelli
Florencia, Uffizi


PALES

La diosa de los pastos y los apriscos tiene un aspecto sencillo, igual que su culto; sus cabellos aparecen coronados de laurel y romero, en su mano ostenta un puñado de la paja que sirve de lecho a los ganados. Su fiesta era la palilia, el día de los pastores, celebrada en abril. La principal finalidad de las fiestas era divertirse. Así, encendían a distancias iguales tres grandes fogatas de paja y saltaban por encima de ellas, concediendo el premio al más ágil. Cuando el combate de destreza terminaba, se ofrecían a la divinidad frutas y miel. Al final, la fiesta acababa con un gran banquete.


POMONA Y VERTUMNO

Tanto Pomona como Vertumno eran dos divinidades itálicas ligadas a los productos de la tierra.

Pomona era una divinidad venerada por los romanos, conocida como la diosa de los frutos y huertos. Su nombre derivaba del latín pomun, es decir, "fruto". Habitaba entre los pastores mientras se ocupaba de podar árboles, injertarlos y regarlos. 

En lo que al amor se refiere, Pomona era la más deseada para todos los dioses campestres. Sin embargo, ninguno llamaba su atención y los rechazaba a todos continuamentente. A su vez, les prohibió la entrada en sus dominios cercando con altos muros sus jardines.

Pero Vertumno, el dios de las estaciones desde el tiempo de los etruscos, se resistía a sufrir tal desprecio de Pomona. Así, tomó toda clase de formas y empleó mil disfraces para poder llegar hasta la diosa de los frutos y poder hablarla. Vertumno se transformaba a la vez en labrador, viñador, segador y pastor, pero no daba ningún resultado. Finalmente se convirtió en una mujer anciana y, así, logró ver a Pomona para entablar conversación. Su elocuencia la conmovió, sus instancias la persuadieron. Entonces recobró su forma primitiva y Pomona se propuso tomarle por esposo.

Pomona es representada, generalmente, junto a una cesta de frutas y flores. A veces se encuentra llevando manzanas o frutos diversos en las manos o en el regazo. 

Vertumno, en cambio, al ser el emblema del año, representa el cambio continuo: su nombre es, literalmente, "variar" o "cambiar", que deriva de vertere annus ("el cambiar de las estaciones").


VERTUMNO Y POMONA
Antón van Dyck
1625
Génova, Galleria di Palazzo Bianco

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