jueves, 12 de septiembre de 2013

LAS NINFAS


Entre las divinidades menores de la tierra se encuentran las Ninfas: son, por lo general, espíritus benéficos de la naturaleza imaginados como jóvenes hermosas y dulces que habitan junto a bosques, fuentes, arroyos, selvas o islas desiertas, en los lugares en los que la naturaleza se manifiesta exuberante y amiga. Pasaban la vida tejiendo e hilando, dedicándose a la danza y el canto. Muchas veces se las describe como séquito de divinidades mayores, como Baco, Diana cazadora o Venus.

Son divinidades muy arraigadas en la imaginación popular y aparecen, casi como las hadas de una mitología "más moderna".

Las Náyades, ninfas del agua, viven en ríos o fuentes de agua dulce; las Nereidas, en cambio, son ninfas del mar, del mar en calma más concretamente. Las Oréades son ninfas de las montañas, mientras que las de los árboles eran conocidas como Dríadas o Madríadas.

Estas últimas eran las que cuidaban de los árboles y los bosques; su nombre proviene del griego drys ("roble"). Se clasifican en Dríades y en Hamadríades; las segundas viven incorporadas en el árbol y se identifican con él. El hacha que corta el tronco hiere a la Hamadríade y la hace sufrir. Las Dríades, al contrario, son inmortales y están desligadas del árbol al que protgen. Durante el día y sobre todo por la noche forman alrededor de los troncos una ligera danza donde también se juntan los Sátiros de pies de cabra.

La fábula de las Dríades fue sin duda inventada para impedir que los pueblos destruyeran los bosques de manera imprudente. Entre los romanos, ningún propietario podría cortar ningún árbol antes de que los ministros de la religión no declaran que las ninfas lo habían abandonado.

Se llamaban Oréades las ninfas de las montañas. Estas formaban el cortejo de la diosa cazadora Diana, a la cual acompañaban continuamente a paseos y a la caza. Fueron estas ninfas las que apartaron a los hombres de la antropofagía y les enseñaron a alimentarse con plantas, castañas y miel.

Se daba, además, el nombre de Napeas a las ninfas que gobernaban las colinas, valles y bosques.


NINFAS Y SÁTIRO
William-Adolphe Bouguereau
1873


LA GRUTA ENCANTADA
Boichard


DRÍADE
Evelyn De Morgan


ACIS Y GALATEA

Galatea era una bella nereida que enamoró al famoso cíclope Polifemo. Pero la joven deseaba la compañía de Acis, el hijo de Pan y de una ninfa del río. Por ello, intentaba evitar las sugerencias del gigante que, completamente enamorado y poseído, descuidaba a menudo sus obligaciones. 

Un día, mientras Acis y Galatea descansaban al lado de una roca, escucharon el eco lejano de Polifemo cantándole a su amada. Después de haberla buscado por montes, valles y bosques, el gigante de un solo ojo sorprendió a la ninfa. Cuando ésta vio al cíclope enfurecido, se escondió en las profundidades marinas, mientras que Acis se fugó perseguido por el despechado Polifemo. Al final, el gigante cogió una enorme roca de un monte y la arrojó contra el muchacho matándolo. La sangre que resbalaba del pobre Acis fue transformada por la ninfa en un río.


ACIS Y GALATEA ESCONDIDOS DE LA MIRADA DE POLIFEMO
François Terrier
 1645 - 1650
París, Louvre


GLAUCO Y ESCILA

El joven Glauco era un pescador que, un día cualquiera, había puesto sus redes a secar en un prado cercano de una playa desconocida. Mientras andaba contando los peces recogidos, capturados en abundancia, estos, al contacto con la hierba, volvieron al agua ante la mirada del sorprendido pescador. Glauco entendiyó que el prodigio era causado por la hierba y, después de arrancar un puñado la tragó. Al comerselo se convirtió en inmortal, pues se transformó en una divinidad marina.

En las profundidades del mar, las diosas lo purificaron completamente, haciendo desaparecer cualquier partícula mortal. También le dieron el nuevo aspecto de tritón -mitad pez, mitad hombre-. 

Mientras convivía con las divinidades marinas en las aguas, se enamoró de la bella Escila quien, tras escuchar su historia, lo rechazó. Apenado por la actitud de la ninfa, Glauco acudió a la maga Circe, que a su vez se enamoró de él. Sintiéndose rechazada, la bruja se vengó de Escila transformándola en el terrible monstruo que atacaba a los navegantes que cruzan el estrecho de Messina.


GLAUCO Y ESCILA
Bartholomaeus Spranger
1580 - 1582
Viena, Kunstrhistoriches Museum


ECO Y NARCISO

La ninfa Eco entretenía a la reina de los dioses, Juno, con largos discursos para que la diosa no descubriese los entresijos de Júpiter. Por ello, Juno la condenó a repetir solamente las últimas palabras de lo que se dijese. 

La ninfa se enamoró de Narciso, un joven atractivo y de singular belleza amado por muchas. Pero él ante los sentimientos de las féminas permanecía completamente insensible. Rechazada, Eco se escondió en los bosques, consumiéndose de amor no correspondido. Llegó a un punto en el que le faltaba hasta la voz, mientras que sus huesos se transformaron en piedras. 

Pero un día, el enésimo pretendiente al que rechazó pidió justicia al cielo, y Némesis o La Venganza, aceptó. Durante un día muy caluroso y seco, tras una cacería, Narciso se detuvo al lado de una fuente, lugar perfecto para poder reponerse. Al descubrir su imagen reflejada en el agua, quedó perdidamente prendado. Consumiéndose de amor por si mismo, el joven se dejó morir y, donde había estado su cuerpo, apareció la flor narciso.


ECO Y NARCISO
Nicolas Poussin
1625 - 1627
París, Louvre

3 comentarios:

  1. No entendí nada..... Por q no ponen SI o NO y listo 👎😔😠 :/

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  2. Estoy d acuerdo... ����������

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  3. Hola ������������������������������������

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