sábado, 7 de septiembre de 2013

POSEIDÓN O NEPTUNO

Poseidón en la mitología griega o Neptuno en la romana, era el dios del mar, hijo de Saturno y Ria, así como hermano de Zeus y Hades.

La leyenda atribuye a Poseidón numerosos amores, pero mientras que los hijos de Zeus son por lo general seres benéficos, los del dios del mar a menudo son violentos y maléficos. Entre otros se recuerda a Polifermo y Anteo.

Suele ser representado en la persona de un anciano cuyo ancho pelo y canosas espaldas están cubiertos con ropajes de color azulado. Lleva por cetro un tridente y le sirve de carro una concha arrastrada por dos hipocampos o caballos marinos con dos patas.

Entre sus atributos se encuentran el caballo, su animal predilecto y el tridente.



NEPTUNO
Agnolo Bronzino
1725
Museo de Los Ángeles



POSEIDÓN Y LA CONSPIRACIÓN

En su juventud, Poseidón había tramado una terrible conspiración contra su hermano Zeus, el cual lo arrojó del Olimpo y le relegó a la condición de simple mortal.

Por aquel entonces Laomedón levantaba los muros de Troya y rogó a Poseidón  que lo ayudase en el duro trabajo de levantar fuertes diques que pudiesen contener la furia de las enormes olas. El dios así se hizo albañil, trabajó a las órdenes del exigente monarca troyano y aguantó durante muchos meses toda clase de fatigas y sinsabores.

Tras la Titanomaquia donde Zeus salió victorioso, los dioses se repartieron la soberanía del universo, donde a Poseidón le tocó dominar el reino del mar, a Zeus el cielo y a Hades o Plutón los infiernos.

Congraciado y reconciliado con su hermano, Poseidón se entregó con incansable celo al gobierno del basto imperio que le había sido confiado. Se rodeó de hábiles ministros, le asignó diversos cometidos, promulgó sabias leyes y prometió a sus súbditos que administraría con equidad la debida justicia en beneficio de todos.



POSEIDÓN Y ANFÍTRITE

Quiso después buscar esposa y sus ojos se fijaron en Anfítrite, hija de Océano, que era una ninfa de admirable belleza. La pidió en matrimonio a su poderoso padre, el cual acogió gozoso una proposición que halagaba sobremanera; pero la ninfa quiso, antes de tomar decisión alguna, conocer al esposo que se le destinaba.

La muchacha al verlo retrocedió: el tinte de su piel curtida, su tupida y desordenada melena y su viscosa barba le inspiraron una profunda repugnancia. En vano se mostró el dios sumiso y respetuoso con ella; en vano se esforzó para arrancar a su lengua las más delicadas protestas; todo fue inútil: nada pudo decidir a Anfítrite a aceptarlo por esposo.

Triste, solitario y desanimado quedó Poseidón lamentándose amargamente de la crueldad de su suerte cuando un delfín que había sido testigo de su pena acudió a ofrecerle su intervención y sus servicios, y al efecto se presentó a la ninfa rebelde, le ponderó las riquezas del monarca como también lo dilatado de su imperio, los homenajes de que sería objeto y los palacios que le servirían de morada; la elocuencia del delfín triunfó por completo y cúpole la gloria de poder llevar a la ninfa Anfítrite ante su esposo.


EL TRIUNFO DE POSEIDÓN Y ANFÍTRITE
Mosaico de Cirta, África Romana
325 - 315 a.C.
Louvre, París



POSEIDÓN COMO DIOS


Pero el poder de Poseidón no se limitaba solamente a los mares, lagos, ríos y fuentes, extendíase también a las islas, penínsulas, montañas y aun a los continentes, a los que ponía en conmoción según le placía. La sacudidas violentas y los temblores de tierra eran obra suya. Poseidón tiene la facultad de provocar tempestades con un solo golpe de su tridente. A su vez, puede suscitar terremotos y maremotos. Además, hace surgir nuevas islas desde las profundidades marinas y desata fuentes de las rocas. Al mismo tiempo le basta una simple indicación para calmar los oleajes amenazantes y hacer que las aguas se aquieten.

Se atribuye a esta divinidad primordial de las aguas la creación del caballo, que es uno de los más bellos presentes que los dioses hayan podido hacer a los mortales; al crearlo enseñó también el arte de domarlo. Amansó el fogoso cuadrúpedo y lo hizo sumiso a la mano y a la voz del hombre.

Precisamente en las profundidades del mar se pensaba que estaba situado un maravilloso palacio; el dios se desplazaba en un carro tirado por caballos salvajes de uñas de bronce para moverse ágilmente sobre las olas.

Los tritones que formaban su cortejo anuncian su presencia haciendo sonar una concha que es una especie de trompeta que se plega en varias curvas, cada vez más anchas, y cuyos sonidos se propagan hasta los confines del mundo. No deben confundirse estos individuos con Tritón; éste manda, los otros obedecen. Tritón, hijo de Poseidón, tiene poder para encrespar las olas del mar o calmarlas; los tritones son sus subalternos sin autoridad ni importancia alguna, pero todos, tanto el señor como sus súbditos, son mitad hombre y mitad pescado y todos preceden al carro majestuoso del dios de las aguas arrancando a la concha extraños sones.


NEPTUNO Y SUS ACOMPAÑANTES
s. XVIII
La Granja, Segovia



LA FUNDACIÓN DE ATENAS

Atenea fue la diosa patrona de la magnífica ciudad de Atenas después de haber competido con el dios de los mares, si bien éste siguió siendo una presencia luminosa en la Acrópolis bajo la forma de sus sustituto, Erecteo, rey mítico de la polis. En la fiesta de disolución al final del año en el calendario ateniense, las Esciroforias, los sacerdotes de Atenea y el de Poseidón iban en procesión bajo palio hasta la ciudad de Eleusis.

El llegar a ser patrón de la ciudad suponía una competición directa entre las divinidades interesadas en Atenas. Así, ambos acordaron que cada uno haría un regalo a los atenienses, luego siendo éstos quienes elegirían a la deidad que prefiriesen como protectora. Poseidón golpeó el suelo con su sólido tridente e hizo brotar una abundante fuente, que les dio agua para beber y regar los cultivos. Mientras, Atenea ofreció un olivo.

Los atenienses, o mejor dicho, su rey Cércrope, escogieron a Atenea como patrona, pues el árbol daba madera, aceite y alimento. Después de esto, enfurecido como nadie por su derrota, Poseidón envió una monstruosa inundación a la llanura ática, castigando así a todos aquellos que no lo aceptaron. La depresión creada por el tridente del dios de los mares estaba llena de agua marina y rodeada por la entrada norte del Erecteión, permaneciendo abierta al cielo: "en los cultos, Poseidón era identificado con Erecteo [...] el mito transforma esto en una secuencia temporal-causal: en su enfado por la derrota, Poseidón dirigió a su hijo Eumolpo contra Atenas y mató a Erecteo" de acuerdo con las palabras de Burkert.

El concurso entre Atenea y Poseidón fue el tema de relieves en el frontón oeste del Partenón, la primera vista que tenía el visitante cuando llegaba. Aun derrotado, resulta interesante señalar que en su culmen Atenas fue una importante potencia marítima, llegando a derrotar a la flota persa en la famosa batalla de Salamina.


ERECTEION
Templo griego en honor a los dioses Atenea
y Poseidón y a Erecteo, rey mítico de Atenas
de Filocles
421 - 406 a.C.
Acrópolis de Atenas



GENEALOGÍA Y DESCENDENCIA

Con su esposa Anfítrite tuvo a Roda y Tritón. Sin embargo, Poseidón fue padre de muchos héroes bastante conocidos, entre ellos el afamado Teseo según algunas versiones.

Una mujer mortal llamada Tiro estaba casada con Creteo, con quien tenía un hijo llamado Aesón. Pero esta bella joven amaba a Enipeo, un dios-río. Tiro lo perseguía aunque él rehuía sus avances. Un día Poseidón, lleno de deseo hacia la joven muchacha obsesionada, se disfrazó como Enipeo y de su unión con ella nacieron los héroes Pelias y Neleo.

Álope también fue otra de sus aventuras, su nueta por Cerción, de la que nació el célebre héroe ático Hipotoonte. Cerción enterró viva a su hija pero el rey de los mares la convirtió en una fuente cerca de Eleusis.

Poseidón rescató a Amimone de un lujurioso sátiro y entonces tuvo a Nauplio. Tras violar a Céneo, Poseidón le concedió el deseo de convertirse en hombre.

No obstante, no todos los hijos de Poseidón fueron simples mortales. En un mito arcaico Poseidón persiguió una vez a su hermana Deméter. Ésta rechazó repetidamente sus avances, transformándose en una yegua para poder esconderse en un rebaño de equinos. Pero el dios advirtió el engaño, se convirtió en un semental y la violó. Se decía, pues, que el hijo de ambos fue un caballo llamado Arión, que tenía el fantástico don de la palabra. 

Por otro lado también fue su descendiente el Vellocino de Oro, que nació de la relación con Teófane, tras convertir a ésta en una oveja y transformarse él en un fornido carnero. 

Poseidón también violó a Medusa en el suelo de un templo consagrado a Atenea. Medusa fue entonces transformada en un monstruo por la patrona de Atenas. Cuando más tarde fue decapitada por Perseo, Crisaor y Pegaso emergieron de su cuello. Otros descendientes de Poseidón fueron el cíclope Polifemo y los Alóadas.

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