viernes, 18 de octubre de 2013

HERACLES O HÉRCULES


Heracles en la mitología, más comúnmente conocido con el nombre en romano de Hércules fue el héroe más popular y célebre de toda la mitología clásica. Entre sus atributos se encuentran la clava o la piel de león.

Hijo de Alcmena, esposa de Anfitrión, el nieto de Perseo. Enamorado de la bella Alcmena, Júpiter se unió a ella adoptando el aspecto de su esposo, que había partido en una expedición militar. Como hijo ilegítimo del padre de los dioses, Hércules se atrajo desde su nacimiento el odio y el rencor de la esposa del rey de los dioses, Juno (o Hera en Grecia). Continuamente la reina diosa intentó eliminarlo de la faz de la tierra. El primer intento fue cuando todavía estaba en la cuna enviándole dos serpientes.

El héroe tuvo muchos maestros: Eurito le enseño a tirar con el arco; Cástor a luchar con armas; Autólico a guiar el carro; Lino a tocar la lira y el arte del canto etc. Confiado desde muy joven al famoso centauro Quirón, llegó a ser el hombre más valiente y más famoso de su tiempo. Su fama llegó pronto a los oidos de Euristeo, el rey de Micenas.

Hércules se casó con Megara, hija de Creón, rey de Tebas. Con ella tuvo tres hijos que, en un momento de locura inducida por Juno, mató con sus propias manos.  La expiación de su fatídica culpa es el motivo de los doce trabajos que le impuso el rey de Micenas, Euristeo, a cuya disposición se puso por voluntad del oráculo de Apolo, el oráculo de Delfos.

Tras los doce trabajos, Hércules tuvo otras numerosas aventuras y se casó con Deyanira, que causó, a su pesar, la muerte del héroe. Pero cuando éste llegó a los cielos, ya entre los inmortales, se reconcilió con Juno y se convirtió en inmortal.


HERCULES FARNESIO
s. III d.C.
Nápoles, Museo Archeologico Nazionale


HÉRCULES NIÑO MATA A LAS DOS SERPIENTES

La mañana siguiente a la noche en la que Júpiter, rey de dioses, haciéndose pasar por el esposo de la mortal Alcmena, concebió al famoso héroe. El auténtico Anfitrión, esposo de Alcmena, generó con su esposa a Ificles, hermano gemelo de Hércules. Cuando los dos niños eran lactantes, Juno, encolerizada, envió a su habitación dos terribles serpientes de ojos de fuego con la finalidad de deshacerse de él. Las serpientes eran animales detestados hasta por los dioses por su letal veneno. Mientras Ificles, aterrorizado, rompió a llorar, el pequeño Hércules les hizo frente cogiéndolas por el cuello con una gran fuerza, sólo conocida por aquellos que moraban el monte Olimpo.

Desvelados por los gritos de los niños, sus padres se acercaron y quedaron totalmente sorprendidos con aquella escena. A la mañana siguiente, Alcmena interrogó al divino Tiresias, quien le comunicó que su hijo se convertiría en un héroe invencible.


HÉRCULES NIÑO MATA A LAS SERPIENTES
s. II d.C.
Roma, Musei Capitolini


HÉRCULES MATA A SUS HIJOS

Megara era la hija de Creón, un famoso rey de la ciudad de Tebas. El rey le dio en matrimonio al héroe a su hija en señal de gratitud por haber vendido a los embajadores de su enemigo Ergino, rey de Orcomeno, y haber liberado a la ciudad de un oneroso tributo anual. 

Tras casarse con Megara y engendrar tres hijos con ella, Hércules tuvo que partir. Durante la ausencia de su marido, el tirano Lico llegó a Tebas con la intención de expulsar a Creón y tomar su puesto, amenazando a Megara y a sus hijos.

De regreso, Hércules mató a Lico y liberó a sus familiares. Pero mientras se encontraban en el interior del palacio para llevar a cabo los sacrificios de agradecimiento para los dioses, Lisa, el demonio de la locura, por orden de la malévola y envidiosa Juno, poseyó a Hércules quien, con la mente ofuscada, mató tanto a su mujer como a sus hijos salvados de la muerte.


HERACLES Y SU HIJO TÉLEFO
s. I d.C.


EURISTEO Y LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES

Los llamados Doce Trabajos de Hércules fueron una pena impuesta para poder salvarse de la culpa de haber matado a sus hijos presa de un ataque de locura enviada por Juno. El impulsor de dicha empresa fue el rey de Micenas, Euristeo, a cuya disposición quedó el héroe por el oráculo de Delfos.

Los doce trabajos fueron los siguientes:
  • Matar al León de Nemea y despojarle de su piel.
  • Matar a la Hidra de Lerna.
  • Capturar a la Cierva de Cerinea.
  • Capturar al Jabalí de Erimanto.
  • Limpiar los Establos de Augías en un sólo día.
  • Matar a los Pájaros del Estínfalo.
  • Capturar al Toro de Creta.
  • Robar las yeguas de Diomedes.
  • Robar el cinturón de Hipólita.
  • Robar el ganado de Gerión.
  • Robar las manzanas del Jardín de las Hespérides.
  • Capturar a Cerbero y sacarlo de los infiernos.

Por la fuerza del héroe, Euristeo lo envidiaba, y cada vez que le mandaba un trabajo esperaba que acabase muerto. Pero Hércules vivió hasta cumplir todas las tareas impuestas por el rey. Sin embargo, moriría después a causa de su esposa Deyanira.

Hércules consiguió por estos trabajos una gloria infinita. Todos los príncipes le respetaban y temían a la vez. El mismo Euristeo, que le había impuesto tantas pruebas, comenzó a desconfiar de él. Pero Hércules, despreciando una venganza fácil, no se preocupó sino de exterminar a los criminales y tiranos que oprimían la tierra.


EURISTEO OCULTO EN UN CÁNTARO MIENTRAS 
HÉRCULES EMPRENDE EL CUARTO TRABAJO
Céramica de figuras rojas de Oltos
510 a.C.
París, Louvre


HÉRCULES Y BUSIRIS

Busiris, hijo de Poseidón y Lisianasa, era el rey de Egipto, que inmolaba en honor de Júpiter y sin clemencia alguna, a todos los extranjeros que llegaban a sus territorios. Hércules, por tanto, debía sufrir el mismo trato. El héroe, sin defenderse, se dejó conducir, cargado de cadenas, al ara donde debía derramar su sangre. Pero cuando llegó al lugar del sacrificio del semidiós, después de romper los hierros que le aprisionaban, con el mismo cuchillo que se le debía de haber sacrificado exterminó al rey egipcio y toda su familia.


HERACLES MATANDO A BUSIRIS Y A SUS SEGUIDORES
Hidria de figuras rojas del Ática
480 a.C.
Staatliche Antikensammlugen


HÉRCULES Y EL LADRÓN CACO

El famoso ladrón Caco era hijo de Vulcano. Habitaba en Italia, en las riberas del Tíber, en el mismo lugar donde más tarde fue levantada la ciudad de Roma. Vivía retirado en lo más escondido de su antro y de allí no salía sino para desolar el país. 

Monstruo, mitad hombre y mitar sátiro, de una enorme estatura, vomitaba trobellinos de fuego y su caverna estaba sembrada de huesos humanos. Hércules, después de haber derrotadoa  Gerión, aceptó marchar junto a la morada de Caco. Rompió la enorme piedra que bloqueaba la entrada a su morada, se adelantó hacia el malvado, le sujetó a pesar de las llamas que sacaba por la boca y lo estranguló.


HÉRCULES Y CACO
Baccio Bandinelli
1534
Florencia, Piazza della Signoria


HÉRCULES Y ALCESTES

Como castigo por haber matado a los Cíclopes de Júpiter, Apolo había estado al servicio del rey de Feres, Admeto, en Tesalia, como guardián de sus rebaños, y se habñia convertido en su amigo gracias a lo bien que había sido tratado. Por ello, el dios ayudó al rey a conquistar la mano de la bella Alcestes, hija del rey de Yolco, Pelias. 

Además, Apolo pidió y consiguió de las Parcas que, cuando le llegase la hora, Admeteo pudiese sobrevivir si se encontraba a alguna persona dispuesta a sacrificar su vida por él. Llegado el momento, nadie estuvo dispuesto a descender a los infiernos, ni siquiera su anciano padre ni su vieja madre. Solo Alcestes no dudó en aceptar la muerte para prolongar la vida de su esposo. 

Informado de la noticia mientras pasaba por Feres en busca de las lleguas de Diomedes, Hércules bajó al Hades y, tras emprender una dura lucha con la Muerte, devolvió a Alcestes a la vida y a su marido.


HÉRCULES CONDUCE A ALCESTES HASTA ADMETO
Mediados del s. IV d.C.
Roma, Catacumba di via Latina


HÉRCULES Y ANTEO

Durante el largo viaje hacia el occidente lejano en busca del jardín de las Hespérides, al pasar por Libir Hércules tuvo que enfrentase con el gigante Anteo, hijo de Neptuno y Gea, medía cien pies de altura. Éste obligaba a todos los que atravesaban su país a luchar con él, darles muerte y ofrecer los despojos de las víctimas a su padre.

Anteo era un atleta tan diestro, que había hecho voto de levantar a Neptuno un templo con los cráneos de los adversarios vencidos. 

Provocado Hércules a combate, lo derribó en tierra, pero en vano, porque la Tierra o Gea, su madre, le daba fuerzas siempre que se ponía en contacto con ella. Advertido del singular prodigio, Hércules logró levantarlo en el aire con su brazo derecho, hasta que Anteo, perdidas todas sus fueras, murió.


HÉRCULES Y ANTEO
Antonio del Pollaiolo
1475
Florencia, Museo del Bargello


HÉRCULES Y LOS PIGMEOS

Después de la victoria ante el gigante Anteo, cediendo al cansancio, Hércules se durmió sobre la arena. Durante su sueño fue asaltado por una multitud de Pigmeos, seres fabulosos que formaban un pueblo enano. Tenían solo un pie de estatura, edificaban sus hogares con cáscaras de huevo, viajaban sobre carros tirados por perdices y segaban con hachas al modo que los hombres lo harían para talar bosques. Cuando las grullas y otros pájaros les hacían guerra, los Pigmeos se armaban, montaban sobre corderos e iban al encuentro con el enemigo.

Para atacar a Hércules tomaron las mismas precauciones que si se tratase de sitiar una ciudad. Las dos alas del ejército irrumpieron sobre sus dos brazos. El cuerpo de batalla dio un asalto a su testa y los arqueros atacaron su pecho. Despertado por el alboroto armado, no pudo contener la risa y después de envolver al singular hormiguero en su piel de león, los depositó vivos ante Euristeo.



HÉRCULES Y LOS PIGMEOS
Dosso Dossi
1535
Austria, Universal Museum Joanneum Graz


LAS COLUMNAS DE HÉRCULES

Finalmente, a causa de sus expediciones, llegó hasta los confines del mundo conocido, allá por el lejano Occidente, donde se situaba Gades, hoy situado en el sur de España. Allí separó las dos montañas llamadas Galpe y Abila, una de las cuales está en la costa española y la otra en la africana. Así consiguió comunicar el Océano (llamado así en la antigua Grecia al Atlántico) con el Mediterráneo. En la cima de esas montañas levantó dos columnas (las conocidas Columnas de Hércules) destinadas a mostrar a las generaciones futuras que hasta esos límites llegaron sus gloriosas gestas, y grabó en ellas esta lacónica inscripción: non plus ultra.


DETALLE DE LAS COLUMNAS EN UN MAPA ANTIGUO,
LA TABULA PEUTINGERIANA


HÉRCULES Y ÓNFALA

Los hechos extraordinarios del héroe llegaron a los oídos de Ónfala o Onfale. Por haber matado injustamente a Ifitos, hijo del rey Eurito, en un momento de locura, el oráculo de Delfos ordenó a Hércules venderse como esclavo y vivir de esa manera durante tres intensos años. El héroe fue comprado por la reina de Lidia, Ónfala, a cuyo servicio llevó a cabo nuevas empresas.

Pero lo que los mitógrafos gustan de narrar es que la reina hizo más llevadera su condición convirtiéndolo en su amante. Al vivir en estrecho contacto con la bella mujer, Hércules empezó a vestir indumentaria femenina y a hilar, mientras la reina llevaba la piel de león del héroe y llevaba también su clava. 

Se cuenta, además, que mientras Hércules estuvo al servicio de Ónfala, Pan se enamoró de la reina. Una noche en que fue a su habitación, engañado por la indumentaria del héroe, se metió en la cama del héroe de donde inmediatamente fue arrojado a patadas.


HERACLES Y ÓNFALE
Boucher
1735

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