jueves, 3 de octubre de 2013

MINOS Y EL MINOTAURO


La historia del Minotauro, "el toro de Minos", estaba estrechamente ligada a la historia de Minos, rey de Creta e hijo de Júpiter y Europa. Para justificar su derecho al trono de la mítica isla, pidió a Neptuno que le enviase del mar un toro para después sacrificarlo. 

El dios del mar atendió a sus peticiones y mandó al rey un gran toro blanco. Pero, tras confirmar su poder, Minos decidió conservar para sí el bellísimo ejemplar y sacrificar otro a la divinidad al cabo de un año de su ascensión política. Esa acción no quedó impune: para vengarse, Neptuno inspiró en Pasifae, esposa del rey, una profunda pasión por el todo. Escondida en el interior de una falsa becerra que Dédalo había construído para ella, la reina se unió al animal. De dicha unión nació el famoso Minotauro, un ser monstruoso y aterrador mitad hombre y mitad toro. Sin embargo, las leyendas más tradicionales defienden que el Minotauro era una criatura con cuerpo de hombre y sólo la cabeza era de toro.

Por su parte, Minos, asustado y completamente avergonzado, hizo que Dédalo le construyese un laberinto en el que encerrar al Minotauro.

A su vez, Neptuno castigó al rey de otras maneras: sus hijas Fedra y Ariadna fueron víctimas de la pasión del dios y su hijo Androgeo le fue arrancado por una muerte prematura.

Androgeo, que estaba dotado de especial habilidad para los ejercicios gimnásticos, acudió a Atenas para optar al premio de la lucha, la carrera y el pugilado que se celebraban con motivo de las fiestas de Minerva. Los más famosos atletas de Ática y Megara acudieron con el mismo fin. Sin embargo, Androgeo fue el único vencedor y consiguió todos los premios. La gloria y las coronas ganadas, excitaron la envidia de sus rivales que lo asesinaron cuando tenía pensado volver a Creta. Minos, encolerizado, juró vengarse.

El rey de Creta se presentó ante los príncipes vecinos para buscar una alianza, armó una flota y se dirigió a Megara con el objetivo de sitiarla. Escila, hija de Niso, rey de Megara, al divisar desde lo alto de la ciudadela al rey de Creta al frente de sus soldados, sintió por él vivo afecto. Tenía Minos figura apuesta y distinguida: Escila, para agradarle, no se cortó en hacer traición a su padre y a su país. La suerte de la ciudad de Megara dependía de un cabello purpúreo que Niso conservaba en su cabeza con mucho cuidado. Pero su hija Escila se lo cortó mientras el rey dormía, y se lo ofreció a Minos como prueba de ternura. El mismo día la ciudad fue tomada por el rey de Creta y sus seguidores, pero la perfidia de Escila causó tanto horror a Minos que éste no quiso ni verla ni hablarla. La joven, desgraciada y avergonzada, se precipitó en el mar. Sin embargo, los dioses la sostuvieron un momento en su caída y la convirtieron en alondra y su padre fue convertido en gavilán.

Temiendo Atenas la misma suerte pidió la paz, que Minos concedió a cambio de una condición vil, exigiendo durante nueve años consecutivos que Atenas le enviase a su reino siete jóvenes y otras tantas doncellas para que sirviesen de comida al Minotauro.

Teseo, hijo del rey ateniense Egeo, decidió matar a la bestia y logró llevar a cabo la empresa gracias a la ayuda de la hija del rey de Creta, Ariadna.


"ALLÍ ESTA MINOS", LA DIVINA COMEDIA
Inferno, canto V, línea 4
Ilustración de Gustave Doré



MINOTAURO (DETALLE)
Pintura vascular
515 a.C.
Colección particular



TESEO PELEANDO CON EL MINOTAURO
Jean - Etienne Ramey
1826
París, Tuileries


La leyenda del Minotauro guarda el recuerdo de la antiquísima civilización minoica y de los grandes palacios de la Antigua Grecia, de donde surge la imagen del famoso laberinto. En realidad, el mito sirvió de justificación para poder describir la arquitectura del palacio de Cnossos, con infinidad de salas y estructura laberíntica.


RESTOS DEL PALACIO DE CNOSOS
Actual
Creta, Grecia


RECONSTRUCCIÓN GRÁFICA DEL 
PALACIO DE CNOSSOS EN LA ANTIGÜEDAD
Época Minoica



PLANO "LABERÍNTICO" DEL PALACIO DE CNOSSOS




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