domingo, 10 de noviembre de 2013

LA ESFINGE


LA ESFINGE EN LA MITOLOGÍA CLÁSICA: GRECIA Y ROMA

En la mitología grecorromana, la Esfinge era un monstruo con cabeza, cara y manos de doncella, voz de hombre, el cuerpo de un can, la cola de serpiente, las alas de pájaro y las garras robustas de león.

En cuanto a su origen, Hesíodo, quien en su Teogonía fue el primero en mencionarla, la hizo hija de la Quimera y de Ortro, el terrible perro hermano de Cancerbero. Laso de Hermíone, en cambio, la consideraba hija de Equidna, la bella ninfa con cola de serpiente, y del poderoso Tifón. Esta hipótesis la defendieron también Higinio y Apolodoro. Otros señalaron que era fruto de la unión entre Tifón y la Quimera.

Para la mayoría de los antiguos escritores, la Esfinge era única y de ascendencia divina. Pero hay algunos que dan a entender que se trataría de una especie de animal. Así, Plinio el Viejo defendió que habitaban en las zonas más remotas de Etiopía y que tenían un pelaje pardo rojizo.

El famoso historiador griego del s. V. a.C. Hesíodo llama a la Esfinge "ruina de cadmeos", aludiendo a los tiempos en que "llegó desde la parte más lejana de Etiopía" para causar terror en los campos de alrededor de la ciudad de Tebas. Fue enviada por un dios, pero no hay acuerdo sobre cual. La Esfinge se instaló en uno de los montes del oeste de la ciudad, el Ficio o el Antedón. Desde dicho punto se dedicó a asolar la campiña tebana destruyendo las siembras y matando a todos los que no fueran capaces de resolver sus enigmas. Mataba estrangulando, y algunas tradiciones defienden que de ahí viene su nombre, que significa "cerrar", haciendo alusión a cerrar el paso del aire a los desafortunados que caían en sus garras.

Muchos millares de desgraciados perecieron ante la criatura. Creonte, hermano de Yocasta, reina de Tebas, que era el que reinaba después de la muerte de Layo a manos de Edipo, sacrificando su propio interés al interés del pueblo, anunció en toda Grecia que concedería la mano de la reina Yocasta y la corona de Tebas al que librase la Beocia de esta calamidad.

La muerte de la esfinge dependía de la explicación de un enigma que estaba planteado en estos términos: ¿Cuál es el animal que por la mañana tiene cuatro pies, dos al mediodía y tres a la tarde? 

Edipo, cuya sagacidad corría parejas con el amor a la gloria, se presentó ante el monstruo, escuchó el enigma y respondió sin dudar: "ese animal es el hombre, que en su infancia anda sobre sus manos y sus pies, en la edad viril solamente sobre sus pies y en su vejez se ayuda de un bastón como si fuera un tercer pie". La Esfinge, furiosa al ver descifrado el enigma, se lanzó desde el peñasco donde se encontraba y se rompió la cabeza contra el fondo de un precipicio.


ESFINGE FUNERARIA ARCAICA
560 - 550  a.C.
Atenas, Museo Arqueológico de Cerámica



ESFINGE
Hakan Svensson
2006
Madrid, Jardín El Capricho



LA ESFINGE EN EGIPTO

Esfinge es el nombre helenizado de un ser fabuloso que representa, generalmente, una cabeza humana con cuerpo de león recostado. Fueron ideadas por los antiguos egipcios, formando parte también en su compleja mitología.

En lo que a la etimología se refiere, los antiguos egipcios la llamaron Sheps-anj, que significa "imagen viviente" o "estatua viviente". Después derivó a sefanjes y posteriormente a esfinge. Heródoto llamó Androesfinge a la egipcia, que tenía rostro de hombre a diferencia de la griega, alada y con aspecto femenino. También las había con cabeza de carneros (crioesfinges) o de halcones (hieracoesfinges).

En la historia del antiguo Egipto, las esfinges eran, por lo general, símbolos de la realeza; representaban la fuerza y el poder de león, y la vida después de la muerte, motivo por el que aparecen en muchas tumbas en forma de relieve. Durante el Imperio Nuevo se representaron como esfinges a algunos dioses, entre los que destaca Amón.

Sin embargo, ha ido variando a lo largo de la historia, cambiando su apariencia según las tendencias culturales del momento. Se conocen algunas con aspecto femenino: la esfinge de Hetepheres II, la más antigua conocida. La del Museo Barracco de Roma, realizada en granito negro y atribuida a Hatshepsut, y otra conservada en el Museo del Cairo de la misma reina, sería la imagen de la primera reina-faraón en ser representada bajo esta imagen. Otros rostros de reinas contemplados en esfinges fueron Mutnedyemet y Nefertiti.

Pero la mayor y una de las más antiguas representaciones escultóricas es la Gran Esfinge de Guiza. En los últimos periodos históricos era habitual situar las esfinges a ambos lados de las avenidas que conducían a los templos.

Entre el recinto del templo de Amón en Karnak y en Luxos, existe una avenida procesional (dromos) de varios kilómetros flanqueada por cientos de esfinges con cabezas de carneros o humanas.


LA GRAN ESFINGE DE GUIZA
s. XXVI a.C., dinastía VI.
Guiza




CRIOESFINGES
Dromos del templo de Amón
Karnak




HIERACOESFINGE
Pilar del templo de Kom Ombo, Egipto

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