viernes, 29 de noviembre de 2013

PATROCLO


Patroclo es considerado uno de los héroes griegos de la célebre Guerra de Troya, descrita, principalmente, en la Ilíada de Homero. 

Patroclo era hijo de Menecio, rey de Locria. Hay diferentes versiones sobre la identidad de su madre: algunos defendían que era la hija de Acasto, Esténele; otras, Periopis, hija de Feres; y, finalmente, Polipea, hija de Peleo y hermana de Aquiles.

Su padre, Menecio, lo envió a Ptía, donde se hizo compañero y amigo inseparable del famoso Aquiles, algunos años más joven que él. Estaba presente, al igual que Aquiles y su padre, cuando Néstor acudía a la corte de Peleo con el fin de reclutar guerreros para la empresa contra Troya. Fue invitado, al mismo tiempo, que el Pelida Aquiles y aceptó.


PATROCLO
Jacques-Louis David
1780
Cherburg-Octeville, Musée d'Art Thomar Henry


PATROCLO Y LA GUERRA DE TROYA

Patroclo aparecía como el compañero fiel de armas de Aquiles. La Ilíada dudaba en cuanto a su cometido exacto: el canto XVII mostraba a los caballos del Pelida llorando la muerte de "el que los guiaba". Automedonte, el auriga de Aquiles, describía a Patroclo como el más dotado para el manejo de corceles. En el canto XIX de la Ilíada, Aquiles pedía a sus caballos que le trajesen de vuelta "a quien los conduce", refiriéndose a sí mismo, a pesar de que el auriga había subido al carro antes que él.

En la Odisea, el alma de Agamenón admitía a la de Aquiles que el cuerpo de éste, recién muerto, yacía "olvidado del arte de guiar los carros". Otros indicios permitieron suponer que Patroclo acudía al combate en un carro separado y que se batía luego junto a Aquiles. Además, se pensaba que servía de mensajero a su amigo, que lo envió a Néstor, en el Canto XI, en busca de noticias sobre la identidad del herido que fue llevado al campamento aqueo. Asimismo, en el Canto II, Patroclo acudió por orden de Aquiles a buscar a Briseida para entregársela a Odiseo. Cuando Néstor acudió acompañado por Fénix a implorara a Aquiles que volviese al combate, fue Patroclo quien preparó el vino y los alimentos para todos los invitados.

Cuando, encolerizado, Aquiles se encerró en su tienda tras haber discutido con Agamenón por la usurpación de Briseida, Patroclo cesó igualmente de combatir. En el canto XVI (también llamado Patroclea), mientras los troyanos recuperaban terreno a los griegos y amenazaban con la quema de sus naves, Aquiles autorizó a su amigo a ponerse su armadura y lanzarse al combate a la cabeza de sus mirmidones. Durante la lucha, Patroclo consiguió matar algunos troyanos, entre los que se encontraba un hijo de Zeus, Sarpedón.

Sin embargo, cuando se encontró con el príncipe troyano, ayudado por el dios Apolo, no pudo vencer. Apolo, envuelto en una nube, lo golpeaba en la espalda; acto seguido, Euforbo, hijo de Panto, lo hirió de nuevo en el mismo lugar y huyó enseguida a la carrera. Finalmente, Héctor dio muerte a Patroclo, despojándolo de sus armas. Menelao y Áyax el Grande protegieron su cuerpo y se lo entregaron a Aquiles, quien decidió entonces retomar las armas para poder vengar a su amigo.

Tetis, madre de Aquiles, dio de beber a Patroclo néctar y ambrosía para evitar que su cadáver se corrompiese y, al mismo tiempo, Aquiles se enfrentó al príncipe troyano Héctor, venciéndolo. El Pelida ofreció luego a los griegos un festín en honor al caído Patroclo, al final del cual se le aparecería el muerto y le suplicaría que quemase su cadáver lo antes posible. A la mañana siguiente, Aquiles ordenó construir una pira funeraria para el difunto, se cortó un mechón de su cabellera y sacrificó bueyes, corderos, perros y caballos, así como doce jóvenes nobles troyanos.



PATROCLO MATA A SARPEDÓN A PESAR 
DE LA LLEGADA DE GLAUCO
400 a.C.
Policoro, Museo Arqueológico Nacional



AQUILES RECIBE A LOS EMBAJADORES DE 
AGAMENÓN
Jean-Auguste-Dominique Ingres
1801
París, École Nationale Supérieure des Beaux-Arts


PATROCLO Y AQUILES: ¿AMIGO O AMANTE?

La amistad de Patroclo y Aquiles era proverbial y, sin embargo, desde el siglo V a. C., algunos griegos veían en ella algo más allá. En general, los autores griegos añadían en esa época un componente pederasta a las amistades míticas, como las de Orestes y Pílades, Teseo y Pirítoo o Hércules y Yolao. Según la documentación histórica, dicha práctica, junto con la homosexualidad, era común en el mundo heleno antiguo, como por ejemplo se puede apreciar en Esparta en el proceso de aprendizaje de los hombres (la famosa agogé).

En este caso, no pretendían saber si eran amigos o amantes, sino por por qué Homero se mosraba reservado sobre dicha realción, y si Patroclo era el erómeno de Aquiles o viceversa. En su obra Contra Timarco, el orador ateniense Esquines declaró: "Aunque Homero alude numerosas veces a Patroclo y a Aquiles, pasa silenciosamente sobre su deseo y evita señalar su amor, al considerar que la intensidad de su afecto estaba clara para los lectores cultivados. Aquiles declara en algún lugar (...) que, involuntariamente, ha infringido la promesa hecha a Menecio, padre de Patroclo, pues le había asegurado que lo traería de vuelta a Opus sano y salvo si Menecio se lo confiaba y lo enviaba a Troya con él".

En efecto, para muchos griegos, la desmesurada emoción que Aquiles mostraba tras la muerte de Patroclo, así como su exaltación el la venganza, no dejaba ninguna duda sobre la naturaleza de sus relaciones. Las reservas de Homero se interpretaron como un signo de discreción. Esquilo desarroló este tema en su tragedia perdida Los Mirmidones, en la que representa sin rodeos a Aquiles llorando sobre el cuerpo de su amigo mientras alaba la belleza de sus caderas y añoraba sus besos. Tanto en Esquilo como en Esquines, Aquiles se consideraba el erastés y Patroclo el erómeno.

Es posible poner en duda esta versión si se parte del detalle de la barba: Patroclo era quien la llevaba mientras Aquiles carecía de tal. De hecho, es posible llegar a pensar que Aquiles, al ser más jóven, era el erómeno y Patroclo el erastés, más aún cuando la admiración provocada por el amor es la de Patroclo hacia Aquiles; hecho que corroboraría dicha idea. Lo que es por supuesto incontestable es que los dos hombres se querían -amor o amistad- por igual.

Esto mismo es lo que exponía el filósofo ateniense Platón en El Banquete cuando hace decir a Fedro que "Esquilo desvaría al afirmar que Aquiles era el amante de Patroclo, cuando era más hermoso no sólo que Patroclo, sino también que todos los héroes juntos, y aún no le había crecido la barba, por lo que era mucho más joven, según afirma Homero". A pesar del desacuerdo presentado, tampoco Fedro tenía duda alguna sobre la relación entre los dos héroes griegos.

Posteriormente, en cambio, la tradición se estabilizó en torno a la versión de Esquilo, en conformidad con el estatus social de los dos hombres. Así, Claudio Eliano, declaró en su Varia Historia: "Ajelandro puso una corona sobre la tumba de Aquiles y Hefestión sobre la de Patroclo, queriendo insinuar Hefestión que él era el favorito de Alejandro como Patroclo de Aquiles". Según Bernard Sergent, la polémica de los antiguos sobre el papel de cada uno demostró que la relación entre Aquiles y Patroclo no está vinculada al modelo pederasta: se trata, simplemente, de una relación entre jóvenes de la misma generación.




AQUILES VENDANDO A PATROCLO
Kílix de figuras rojas
500 a.C. 
Berlín, Staatliche Museen


LOS JUEGOS FÚNEBRES EN HONOR DE PATROCLO


Después de la incineración, el propio Patroclo suplicó, Aquiles organizó en su honor diversos juegos. Éstos, consignados en el canto XXIII de la Ilíada, son, junto a los organizados por Alcínoo en la Odisea, uno de los testimonios más antiguos del deporte en la antigua Grecia.
  • Una carrera de carros la cual ganó Diomedes, obteniendo como primer premio una esclava y un trípode. Antíloco llegó segundo haciendo trampa, Menelao tercero, Meríones cuarto y Eumelo el último.
  • Un pugilato (combate de boxeo) ganado por Epeo, quien obtiene una mula.
  • Una prueba de lucha libra, disputada por Áyax el Grande y Odiseo. Aquiles los declaró iguales.
  • Una carrera a pie, que ganó Odiseo, obteniendo así una crátera de plata. Áyax llegó el segundo y recibió un buey; Antíloco fue tercero y consiguió medio talento de oro, premio previsto incialmente, así como un segundo talento de oro por haber halagado a Aquiles "el de los pies ligeros".
  • Una hoplomaquia o lucha con armas, disputada por Diómedes y Áyax. Aquiles los juzgó iguales y se repartieron el premio: la lanza, el escudo y el yelmo de Sarpedón. Mientras, Diómedes recibió un sable tracio.
  • Una prueba de lanzamiento de peso, que ganó Polipetes, obteniendo dicho peso en hierro bruto como premio.
  • Una prueba de tiro con arco donde Merión salió victorioso, consiguiendo como premio diez hachas de doble hoja. El perdedor, Teucro, obtuvo diez hachas sencillas.
  • Una prueba de lanzamiento de jabalina, la cual no llegó a disputarse ya que Aquiles detuvo a los dos contendientes, Agamenón y Merión. Dijo, además, que todos sabían que el Atrida era el más fuerte. Éste obtuvo un caldero de estrena y Merión una lanza de bronce.

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