miércoles, 4 de diciembre de 2013

ANTENOR


Antenor, príncipe troyano y pariente del rey Príamo, recorrió durante su juventud las ciudades de Grecia, trabando amistad con muchas ilustres familias, y desde entonces sintió por el pueblo griego un vivo afecto que no pudieron borrar las hostilidades venidas por causa del príncipe Paris.

Durante el sitio de Troya, Antenor instó repetidas veces a Príamo para que Helena fuese devuelta al rey de Esparta, Menelao, y, según Homeroo, no cesó de aconsejar la paz y la necesidad de pedir el armisticio. Esta moderada conducta, empero, le hizo pasar por un traidor. Fue acusado de haber mantenido inteligencia con Odiseo, haber favorecido el rapto del paladio y haber inspirado a los griegos la idea de construir el caballo de madera. Lo que hay de cierto sobre ello es que la catástrofe de Troya los vencedores le perdonaron la vida y respetaron su palacio.

Pero, ¿qué le sucedió a Antenor después de la rendición de su patria? Sobre este particular reina la mayor oscuridad. Unos defendían que partió con los reyes de Esparta, Helena y Menelao, y que después de naufragar con ellos junto a las costas africanas, fijó allí su residencia y acabó en paz el resto de sus días. Otros, al contrario, aseguraban que se quedó en Troade y reuniendo los pocos restos troyanos que se habian escapado de la terrible matanza, fundó en esta comarca un nuevo reino. Una tercera versión de la leyenda, que parece ser la más verídica, asegura que abandonó Asia, atravesó innumerables mares, visitó las islas del golfo Adriático y al fin edificó en el continente veneciano las ciudades de Padua y Venecia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario