viernes, 6 de diciembre de 2013

DIOMEDES


Diomedes era un héroe aqueo hijo de Tideo. Éste último era hijo de Eneo y de Deípile, quien era hija del rey de Argos, Adastro. Diomedes nació y creció en Argos y se casó con su propia sangre, con Egialea, quien era su tía o, en otras versiones, su prima.



DIOMEDES (TAMBIÉN CONOCIDA COMO
DIOMEDES DE MÚNICH)
Copia romana de un original griego de Cresilas
440 - 430 a.C.
Múnich, Glyptothek


LA VENGANZA CONTRA LOS HIJOS DE AGRIO

Acudió a ayudar a su abuelo paterno, Eneo, rey de Calidón, cuando, destronado por sus sobrinos en favor de Agrio, hermano de Eneo, fue desterrado de su reino. Diomedes se vengó de todos exceptuando sus dos primos, Onquesto y Tersites, que a la postre derían muerte al viejo Eneo. Sin embargo, el reino de Eneo se perpetuó en la fiel estripe de su hija Gorge.


DIOMEDES Y LA TOMA DE TEBAS

Al haber sido su padre, Tideo, uno de los Siete contra Tebas, que fracasaron en el objetivo de reducir el reino beocio, Diomedes tuvo que participar como uno de los epígonos que, acaudillado por Alcmeón, derribaron los muros de la ciudad en la segunda campaña.


DIOMEDES EN LA GUERRA DE TROYA

Es en la legendaria Guerra de Troya donde Diomedes forja el mito de guerrero indomable y valeroso, acaso el más bravo junto a Aquiles y en todo caso invicto. Como pretendiente de la bella Helena de Esparta, por ser el soberano de la ciudad de Argos, aportó 80 naves a la armada aquea y desde el inicio participó como protagonista en los principales pasajes de la épica homérica. Con su inseparable compañero Odiseo viajó a Esciro, reino de Licomedes, en busca de Aquiles, al que Tetis había ocultado travestido de mujer para evitar que su hijo llegase a Troya, pues en las playas de la ciudad el oráculo predijo la muerte del héroe.

Reclutado el Pelida para las huestes griegas, y ante la calma que la enojada Artemisa envió a los griegos, impidiéndo a éstos retomar en Áulide su viaje hacia Ilión, Diomedes fue uno de los que presionó a Agamenón para que sacrificase a su hija, Ifigenia, como tributo a la diosa. También fue seleccionado entre los jefes aqueos para participar como embajador en el infructuoso intento de convencer al rey troyano, Príamo, de dar fin a la guerra con la devolución de Helena a su esposo, Menelao. Tampoco consiguió persuadir al rey de Micenas para que Briseida fuese devuelta a Aquiles para poder aplacar su ira y que ayudase a los griegos en la batalla. En algunas versiones se decía que viajó hasta Lemnos para obtener de Filoctetes las armas de Hércules, que custodiaba desde su muerte y sin las cuales Troya no podía ser tomada.

Pero fue en la batalla y en la narración que Homero hizo en la V y VI rapsodia de la Ilíada, la que da la gloria a este héroe: su lanza no distringuiría la sangre de icor, pues no sólo se enfrentó a los dos más bravos troyanos, sino que arremetió con valor contra los dioses protectores de Troya. Al final del canto V, Diomedes se encontró con Pándaro y Eneas: el primero, atacó y le dañó el ijar, pero aquél le atravesó la boca de una lanzada. Eneas bajó del carro para recuperar el cadáver de Pándaro, y Diomedes lo hirió mediante una pedrada. Afrodita, viendo que su hijo (Eneas) quedaba indefenso, acudió en su ayuda, circunstancia que aprovechó el argivo para atacar y herirla en la mano. Sólo la aparición de Apolo, que envolvía la escena con una nube y rescató a Eneas, impidiendo así la derrota del hijo de Anquises.

Además, se narraba como Diomedes iba a enfrentarse a Héctor cuando el mismísimo Ares, dios de la guerra, intervino, enrolado en las filas troyanas, encarando al héroe aqueo con la apariencia de un mortal. Diomedes se dio cuenta de que el rival era dios y no hombre: retrocedió, pues las órdenes de su protectora, Atenea, le advertían de no encarar a inmortales siempre que no fuese Afrodita, heredera de la dichosa manzana de la discordia. Hera puso en conocimiento de Zeus el desigual escenario y éste permitiría la batalla, diciéndole a la diosa de la sabiduría y la guerra Atenea: "Diomedes Tidida carísimo a mi corazón no temas a Ares ni a ninguno de los inmortales; tanto te voy a ayudar. Ea, endereza los solípedos caballos hacia Ares, hiérele de cerca y no respetes al furibundo dios, a ese loco voluble y nacido para dañar, que tanto a Hera como a mí nos prometió combatir contra los teurcos en favor de los argivos y ahora está con aquellos y de sus palabras se ha olvidado" (Homero, la Ilíada, V, 826).

En el enfrentamiento, Atenea desvió la lanzada que Ares lanzó contra Diomedes; el héroe en respuesta hirió al dios en el costado, quien huyó sangrando al Monte Olimpo. Zeus, enfadado, prohibirá desde entonces que los dioses intervengan en la guerra de mortales.

Diomedes también participó en otros pasajes claves de la Guerra de Troya, como el la captura y muerte del espía Dolón, o el robo del Paladio y los caballos de Reso, con los que Troya sería inexpugnable. En todas las acciones estuvo siempre acompañado por su fiel amigo Odiseo. Sin embargo, una variación del mito acerca del robo del Paladio señalaba que Odiseo, que quería atribuirse el mérito de haberlo robado solo, intentó matar a Diomedes, aunque éste se dio cuenta, llegando a defenderse a tiempo.


ATENEA ACONSEJA A DIOMEDES POCO
ANTES DE ENTRAR EN LA BATALLA
Berlín, Scholssbrücke


EL REGRESO DE DIOMEDES

Después de haber tomado finalmente la ciudad y acabada la batalla con la victoria de los griegos, Diomedes volvió a su ciudad natal, Argos. En diversas versiones se defendía que el héroe tuvo un feliz regreso. Pero otros relatos contaban que su mujer, Egialea, y el amante de ésta, Cometes, intentaron matarlo: Diomedes logró salir vivo de la emboscada y huyó al sur de Italia, donde fundó las ciudades de Canusio, Siponto y Arpi.

2 comentarios:

  1. Tideo era hijo de Eneo y Peribea, Diómedes era hijo de Tideo y Deípile hija de Adrasto rey de Argos (No Adastro como lo tienes escrito arriba).

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  2. Tideo era hijo de Eneo y Peribea, Diómedes era hijo de Tideo y Deípile hija de Adrasto rey de Argos (No Adastro como lo tienes escrito arriba).

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