martes, 10 de diciembre de 2013

ODISEO O ULISES - ODISEO EN LA GUERRA DE TROYA


Odiseo en Grecia o Ulises (Vlixes en latín) en Roma fue uno de los héroes legendarios de la mitología griega, quien aparece como uno de los personajes principales de la Ilíada y protagonista de la Odisea, obra a la que da nombre, obras atribuidas al rapsoda griego Homero. A parte de eso, también aparecía en varios de los poemas perdidos del llamado Ciclo Troyano y posteriormente en diversas obras de autores clásicos.

Era el rey de la isla de Ítaca, situada frente a la costa occidental de Grecia. En las obras se le atribuyen diferentes procedencias: en la Odisea era hijo de Laertes o Alertes y Anticlea; en relatos posteriores, en cambio, era hijo de Sísifo y Anticlea. También era hermano mayor de Ctímene. A su vez estaba casado con Penélope, con la que tuvo un hijo, Telémaco, que sufrieron esperándolo desesperadamente durante veinte largos años; por un lado, diez de ellos los había pasado luchando en la famosa Guerra de Troya y, por otro, los restantes intentando regresar a su reino por una serie de obstáculos a los que tuvo que hacer frente.

Famoso por su valor, elocuencia y astucia, estuvo entre los comandantes que tomaron parte en la guerra de Troya. Odiseo ha sido considerado, tradicionalmente en la Ilíada, como la antítesis de Aquiles: mientras que la cólera del hijo de Tetis lo consumía, siendo de naturaleza autodestrutiva, Odiseo era visto como un hombre más común, conocido por el conocimiento sobre él mismo y las habilidades diplomáticas. Además también se le considera más convencionalmente como la antítesis de Áyax el Mayor, pues este último sólo poseía fuerza física mientras que el rey de Ítaca no sólo era ingenioso (demostrándolo con la idea del Caballo de Madera o Caballo de Troya), sino como un elocuente orador. Los dos no eran solamente opuestos en aspectos abstractos, sino que en la práctica los duelos eran constantes.


ODISEO Y EURICLEA
Christian Gottlob Heyne


EL NACIMIENTO DE ODISEO

Con Homero, Odiseo era hijo de Laertes y Anticlea, y nieto de Arcisio por parte paterna, y de Atólico, por la materna. Según esta tradición, Odiseo había nacido en Ítaca, concretamente en el monte Nérito, donde la lluvia sorprendió a su madre en camino. Probablemente, esta leyenda haya sido la conocida como "Zeus llovió sobre el camino". Los que creían que el padre del héroe era Sísifo, que se unió a Anticlea durante una visita a Ítaca, querían explicar el nombre de Odiseo a partir de una supuesta relación con el verbo "ser odioso", lo que haría una referencia directa a que Sísifo era odiado por muchos, incluidos los propios dioses. Quienes consideraban a Sísifo como padre del rey de Ítaca (como por ejemplo la tragedia griega) ubicaban su nacimiento en la ciudad de Alalcómenas, situada en Beocia.


ODISEO ANTES DE LA GUERRA DE TROYA

Siendo todavía niño Telémaco, hijo de Odiseo y Penélope, se produjo el rapto de Helena por parte del príncipe troyano Paris. Por tanto, implicado en el juramento de los pretendientes de la bella espartana, fue obligado a cumplirlo y emprender una campaña bajo un mando único, con el fin de conseguir la reparación del ultraje cometido por Troya. Sin embargo, para evitar la partida, Odiseo fingió estar loco cuando recibió la visita de Menelao y Palamedes, que estaban reclutando a los expedicionarios: ató a un arado dos bestias de diferente especie, entreteniéndose en arar la arena del mar, sembrando sal en vez de trigo. pero Palemedes, que sospechaba el engaño, colocó al pequeño Telémaco, hijo de Odiseo, en la dirección que éste debía abrir el surco; el padre levantó la reja del arado para no dañar al pequeño, demostrando de esta manera que su demencia era fingida. Su falsedad no sería jamás perdonada.

Antes de partir aconsejó a su esposa que si él muriese se casase de nuevo cuando Telémaco alcanzase la edad viril. En la empresa, Odiseo sería uno de los interventores más activos en cuanto a la expedición, pues consiguió la participación del gran Aquiles en la empresa, como posteriormente hizo con Neoptólemo.

Alguna versión asegura que Odiseo acompañó al rey de Esparta, Menelao, a Troya antes del inicio del enfrentamiento con la finalidad de conseguir la devolución pacífica de Helena. También en este período despeñó ante Cíniras funciones de embajador de los Atridas.

Una tradición aseguraba que Odiseo fue discípulo, al igual que tantos otros héroes griegos, del famoso centauro Quirón. Además, frecuentemente estaba acompañado por su abuelo materno Autólico, asistiendo en el monte Parnaso a la cacería de un jabalí al que logró herir, dejándole una cicatriz en la rodilla, por la que había de ser reconocido a su regreso a Ítaca tras la expedición troyana; acudió a Mesenia para reclamar una compensación por el robo de unas ovejas; en Lacedemonia o Laconia recibió de Ífito el arco de Éurito, con el que tenía que matar a los pretendientes; en Éfira intentó, en vano, que Ilo le diese veneno para sus flechas; sin embargo, lo consiguió en Tafos por parte de Anquíalo.

Al llegar a la edad viril, Laertes, su padre, le entregó el reino con todas sus riquezas y Odiseo se encargó de reconstruir su casa. Rico en tierras y en ganado, adquirió fama por su gran hospitalidad y por su respeto a los dioses, en especial a Zeus y Atenea, diosa que le habría de proteger de continuo.

Acudió, atraído por la gran belleza de Helena de Esparta, como un pretendiente más al palacio de Tindáreo pero, al darse cuenta de las escasas posibilidades de las que disponía para conseguir tal recompensa, decidió solicitar a Penélope, hija de Icario y sobrina de Tindáreo. Para asegurarse la ayuda de éste en tal propósito, le aconsejó que obligase a todos los pretendientes de la princesa espartana a jurar que respetarían la elección de la muchacha y que defenderían al elegido contra cualquier agravio, evitando así disputas ulteriores que podrían llegar a ser funestas para el propio rey. Éste, en compensación, obtuvo para Odiseo la mano de Penélope. En otras versiones, no obstante, se pensaba que Odiseo consiguió a su esposa al vencer en una carrera pedestre.


ODISEO EN LA GUERRA DE TROYA


ODISEO Y LA LLEGADA A TROYA

Las dos naves al frente de las que Odiseo se encontraba quedaron varadas en el centro del campamento griego ante Troya. Cuando los barcos aqueos llegaron a la playa de la ciudad de Príamo, nadie saltó a tierra, ya que había un oráculo de que el primer aqueo en saltar al suelo de Troya moriría. Odiseo arrojó su escudo en la orilla y saltó sobre él, siendo seguido Protesilao, que saltó directamente sobre la arena y más tarde se convirtió el primero en perecer al ser asesinado por Héctor.
Además fue a Lemnos en busca de Filoctetes, que estaba en posesión de las flechas de Hércules, sin las que Troya no podía ser tomada por los griegos. 


LAS HAZAÑAS DE ODISEO EN TROYA

Odiseo fue uno de los capitanes aqueos más influyentes en la Guerra de Troya: junto a Néstor e Idomeneo fue uno de los consejeros y asesores de mayor confianza, siempre defendiendo la causa aquea. Cuando el rey de Micenas, Agamenón, para poner a prueba la moral de los griegos anunció sus intenciones de apartarse de Troya, Odiseo restauró el orden del campamento griego. Más tarde, después de que muchos de los héroes abandonasen el campo de batalla a causa de las lesiones (incluyendo a Agamenón), Odiseo convenció una vez más al soberano micénico de no retirarse. Junto con otros dos enviados, fue elegido para persuadir a Aquiles para volver al combate y aplacar su ira.

Homero relataba cómo era el encargado de devolver a Criseida a su padre, el sacerdote Crises; cómo redujo al silencio, a base de golpes, al insolente Tersites. 

Con Agamenón se encargó de concertar el combate singular entre Menelao y Paris, y con Héctor midió el escenario del mismo. Cuando el combate fue reanudado, Odiseo mató, vengando a su amigo Leuco, a Democoonte; en venganza por la muerte de Tlepólemo mató a Alástor, Cromio, Alcandro, Halio, Nomeón y Prítanis; posteriormente, acabó con la vida de Pitides. También adquirió cierta importancia al ofrecerse para luchar en un combate singular contra el valeroso príncipe troyano Héctor, aunque no resultó favorecido por el sorteo.

Cuando, junto con Fénix y Áyax el Grande, fue elegido para acudir ante Aquiles en embajada con el fin de convencerlo de que volviese al combate. Ante el fracaso y, tras un consejo nocturno, Odiseo y Diomedes fueron comisionados para una misión de espionaje en territorio enemigo, en el curso de la cual mataron a Dolón. Después de matar también a Reso, se apoderaron de sus caballos antes de que bebiesen del río Janto.

En el transcurso del combate del día siguiente, Odiseo mató a otros tantos troyanos: Molión, Hipódamo, Deyopites, Toón, Énnomo, Quersidamante, Cárope y, por último, Soco, quien lo había herido anteriormente. Ayudado por Áyax y Menelao, consiguió retirarse de la batalla y, todavía herido, asistió a la asamblea. 

Fue Odiseo quien aconsejó calma a su amigo Aquiles, impaciente por vengar la muerte de su fiel amigo Patroclo, indicándole la conveniencia de que la armada descansase y recobrase fuerzas con la comida. En los juegos fúnebres en honor a Patroclo, Odiseo igualó en la lucha a Áyax el Grande, obteniendo el mismo premio ambos, al suspender el combate Aquiles, al temer por la vida de los héroes. En la carrera, con la ayuda de la diosa Atenea, quien hizo caer a Áyax el Menor, consiguió la victoria, obteniendo como premio una crátera de plata. Pero el dios Apolo ayudó también a otros competidores, imponiéndose la ayuda de la diosa de la sabiduría y la guerra.


ODISEO Y PALAMEDES

Odiseo también se encuentra relacionado con la muerte de Palamedes, la cual tiene diversas versiones. Según algunas de ellas, Odiseo nunca perdonó a Palamedes el desenmascarar su fingida locura y fue la causa de su caída. Una tradición afirmaba que Odiseo convenció a un cautivo troyano para escribir una carta pretendiendo hacerse pasar por el propio Palamedes. Una suma de oro era mencionada como recompensa por la traición de Palamedes. Después, Odiseo mató al preso y escondió las riquezas doradas en la tienda de quien lo condenó vivir alejado de su preciado hogar. Se aseguraba también que la carta fue encontrada por el rey Agamenón, siendo prueba suficiente para los griegos para causarle la muerte a uno de los suyos. Otras fuentes, en cambio, afirmaban que Odiseo y Diomedes incitaron a Palamedes a descender a un pozo con la excusa de que en el fondo se encontraba un valioso tesoro: cuando Palamedes llegó al fondo, los dos cabecillas procedieron a enterrarlo con piedras, causándole la muerte.


PALEMEDES
Antonio Cánova


LA BATALLA POR LAS ARMAS DE AQUILES

Cuando Paris mató en batalla al bravo Aquiles, Odiseo y Áyax el Grande fueron quienes recuperaron el cuerpo y la armadura del guerrero caído en medio de intensos combates. Durante los juegos fúnebres de Aquiles, Odiseo compitió una vez más con Áyax el Grande: Tetis, madre de Aquiles, dijo que las armas del difunto irían al más valiente de los griegos, pero sólo estos dos guerreros se atrevieron a reivindicar tal privilegio. Los dos aqueos se vieron envueltos en una fuerte e intensa disputa compitiendo a través de los méritos obtenidos para recibir la recompensa.

Los griegos, estaban dubitativos por temor a decidirse por uno de ellos: no querían ofender a ninguno por miedo a hacer que el perdedor abandonase la guerra. Así pues, Néstor sugirio que los troyanos cautivos decidiesen quién sería el ganador. Pero otras tradiciones apuntaban a que la votación se hizo de manera secreta entre los aqueos. En cualquier caso, Odiseo se proclamó victorioso.

Enfurecido y humillado, Áyax fue llevado a la locura por la protectora de Odiseo, Atenea. Cuando volvió en sí, la vergüenza de haber sacrificado el ganado durante su locura, se suicidó con la espada que Héctor le había entregado después de su duelo.


ODISEO Y DIOMEDES Y LOS ORÁCULOS

Junto con Diomedes, amigo fiel de Odiseo, fue a buscar al hijo de Aquiles, Pirro, para que acudiese en ayuda de los griegos: un oráculo había declarado que Troya no podía ser tomada sin la ayuda de éste. Un gran guerrero, Pirro también fue llamado Neoptólemo ("nuevo guerrero" en griego). Tras el éxito de la misión, Odiseo le entregó la armadura del valeroso Aquiles a él.

Más tarde recordó que la victoria no sería favorable a la causa aquea sin las flechas venenosas de Hércules, que eran propiedad del abandonado Filoctetes, quien vivió por nueve años (los nueve años que la guerra duraba en aquel instante) en la apartada y solitaria isla de Lemnos. Odiseo y Diomedes (o, según algunos relatos, Odiseo y Neoptólemo) salieron a rescatarlo. A su llegada, Filoctetes, quien todavía sufre la dichosa herida que causó su abandono, fue visto enfurecido, sobre todo con Odiseo, por haberle dejado en la intemperie. Aunqe su primer impulso era atacar directamente al rey de Ítaca, su ira fue aplacada por la persuasión de Odiseo y la influencia divina de los dioses. Así pues, Odiseo regresó al campamento con Filoctets y las flechas que garantizarían la victoria aquea.

Después los dos héroes amigos trataron de robar el Paladio que se encontraba dentro de las murallas troyanas, pues sin él saquear la ciudad sería imposible. Algunas fuentes romanas tardías indicaban que Odiseo llegó a planear la muerte de su compañero en el camino de regreso, pero Diomedes frustró dicho intento.


ODISEO Y DIOMEDES ROBANDO EL PALADIO DE TROYA
Apulia de figuras rojas
360 - 650 a.C.
París, Louvre


EL CABALLO DE MADERA

Cansados los guerreros griegos de la duración del sitio a Troya y convencidos de que esta ciudad era inexpugnable, pedían ávidamente a sus generales que les reintegraran a sus hogares. El descontento crecía día a día y amenazaba una inminente sedición.

Entonces, Odiseo  que fue siempre fecundo en tramar astucias, planteó la estratagema más atrevida y más temeraria que la historia hace mención, aplaudida por los capitanes aqueos, dispuestos ya a aventurarlo todo. A este fin y con los abetos cortados del monte Ida, situado al lado de la legendaria ciudad, hicieron construir un enorme caballo de madera, tan alto como los elevados muros de Troya y capaz de albergar en sus entrañas un gran batallón armado. Al mismo tiempo, hicieron correr el rumor de que desistían en su empeño de tomar Troya y que aquel monumental equino era una ofrenda a Atenea para obtener por su intercesión por un feliz retorno a su patria y aplacar la indignación de la diosa por el robo del paladio. En efecto, después de haber introducido en el vientre del caballo los trescientos guerreros más escogidos, entre los que se encontraban Odiseo, Pirro, Estanelo y Menelao, fueron a ocultar sus naves detrás de la isla de Tenedos, situada a poca distancia de la orilla.

Al conocerse en la ciudad la retirada de los enemigos, los transportes de júbilo se desbordaban por todas partes, las puertas se abrieron de par en par y muchos se apresuraron a salir para recorrer la llanura que durante tanto tiempo los griegos habían ocupado. Algunos contemplaron con extrañeza la ofrenda hecha a la diosa de la sabiduría y la guerra, y la prodigiosa corpulencia del caballo. La juventud impetuosa pidió que fuese arrastrado a la ciudad e introducido en la ciudadela; los más avisados propusieron que sin duda alguna fuese arrojado al fondo del mar o que se le prendiese fuego.


LA ENTRADA DEL CABALLO EN TROYA
Giovanni Domenico Tiepolo
1773
Londres, National Gallery

7 comentarios:

  1. necesito información para el colegio y esta cuenta solo la historia, es un montón.No creo que me sirva

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  2. gracias me sirvio bastante

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  3. por que me servio tanto?

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