lunes, 27 de enero de 2014

LEUCÓTEA - LEUCÓTEA SALVA A ODISEO


Leucótea era uno de los aspectos bajo los que se conocía a una antigua diosa del mar. Las fuentes mitológicas coinciden en que fue una ninfa transformada.

En la variante más familiar, Ino, la hermana de Sémele y esposa del rey Atamante, se convirtió en diosa después de que Hera a volviese loca como castigo por cuidar al recién nacido Dionisos. Ino saltó al mar con su hijo Melicertes en sus brazos. Por pena, aseguraban, los dioses olímpicos hicieron a ambos dioses del mar: transformaron a Melicertes en Palemón, patrón de los Juegos Ístmicos, y a Ino en Leucótea.

En una versión situada en la isla de Rodas es posible detectar un nivel mítico mucho más antiguo. Allí, la mujer que se arrojaba al mar se convertía en Leucótea era Halia, una ninfa local y una de los telquines originarios de la isla que sucumbió a Poseidón, criado en la isla. Halia tuvo con él a Rodo y seis hijos. Afrodita, en cambio, hizo que éstos enloqueciesen y violasen a su madre como venganza por una impía afrenta, por lo que fueron confinados bajo tierra pos Poseidón. De esta forma los rodios seguían su ascendencia mítica hasta Rodo.



LEUCÓTEA
Jean-Jules Allasseur
1862 
París, Louvre



LEUCÓTEA EN LA ODISEA

Homero relató que Leucótea salvó la vida de Odiseo después de que Calipso le dejase regresar a su casa y le ofreciese para ello una endeble balsa. Poseidón, al ver la embarcación, la hizo añicos con la palma de su mano, sumergiéndose el héroe hasta el fondo del mar por el peso de las ricas ropas que llevaba.

Pero su gran fortaleza física le permitió desembrazarse del lastre y salir a la superficie antes de morir ahogado. Allí le esperaba Leucótea, convertida en gaviota, en alcatraz o en mergo para despistar al dios del mar. Entregó al héroe un velo mágico que, atado a su cintura, lo libraría de ahogarse si volvía a sumergirse. Odiseo le obedeció y, en lugar de aferrarse a los restos de la embarcación, se alejó nadando del lugar: así pues, Poseidón no pudo localizarlo. Con la ayuda de Atenea, quien amansó los vientos, el héroe logró nadar hasta la isla de los feacios, donde pudo descansar tras dos días de agotadora travesía.


LEUCOTEA SALVA A ODISEO
John Falxman


EL CULTO DE LEUCÓTEA

Leucótea tenía sus altares junto a los de Poseidón, siendo el principal el que se encontraba en Corinto. Tenía un santuario en Laconia, donde contestaba las preguntas de la gente sobre sus sueños, siendo ésta su forma de oráculo. Puede ser compara con la etrusca Losna.

Los romanos la adoraban con el nombre de Matuta, y acudían al templo que tenía dedicado en la ciudad de Roma para rogar por los hijos de sus parientes, nunca por los propios, pues Leucótea fue violada y humillada por sus hijos antes de ser inmortal. La entrada del templo estaba reservada a las matronas romanas, prohibiéndosele a las esclavas bajo pena de muerte.

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