jueves, 6 de febrero de 2014

CARIBDIS Y ESCILA


CARIBDIS

Caribdis ("succionador") era un horrible monstruo marino, hijo de Poseidón y Gea, que tragaba enormes cantidades de agua tres veces al día y las devolvía otras tantas veces, adoptando así la forma de un remolino que devoraba todo lo que se ponía a su alcance. Caribdis fue originalmente una ninfa marina que inundó la tierra para ampliar el reino submarino de su padre, hasta que Zeus la transformó en un monstruo. 

Habitaba junto a otro monstruo marino llamado Escila en un estrecho paso marítimo. Los dos lados del estrecho estaban al alcance de una flecha, tan cercanos que los marineros que intentaban evitar a Caribdis pasaban demasiado cerca de la otra criatura y viceversa. La expresión "entre Escila y Caribdis" ha llegado a significas estar entre dos peligros de forma que alejarse de uno hace que se caiga inebitablemente en el otro.

Tradicionalmente la ubicación del remolino se encontraría en el estrecho de Mesina, haciendo que se la asocie con el remolino que forman las corrientes que se encuentran en la zona pero que rara vez resulta peligroso. Investigaciones recientes han reexaminando la ubicación y sugieren que estaasociación es errónea y que un origen más probable de la historia podrá encontrarse cerca del cabo Skilla, al noroeste de Grecia. Otros investigadores, en cambio, sostienen que se trata de un lugar puramente fabuloso que no es posible identificar con ningún escenario real.

Odiseo no fue tan afortunado: eligió arriesgarse con Escila a costa de parte de su tripulación antes que perder el barco completo con Caribdis.


ESCILA

Escila era un monstruo marino que anteriormente fue una hermosa ninfa hija de Forcis y Hécate.

Era descrita como un monstruo con torso de mujer y cola de pez, así como con seis perros partiendo de su cintura con dos patas cada uno, haciendo un total de doce; según otras tradiciones, sería un ser con seis largos y serpentinos cuellos con cabezas grotescas, mientras que su docena de patas serían de otra naturaleza; finalmente, según otras fuentes, compartiría algo de ambas descripciones. Pero se defiende siempre que poseía en cada cabeza tres apretadas hileras de afilados dientes, así como que emitía un aullido similar al de un can.

Así describía Homero a la temible criatura en su obra la Odisea: "Allí mora Escila, que aúlla terriblemente, con voz semejante a la de una perra recién nacida, y es un monstruo perverso a quien nadie se alegrará de ver, aunque fuese un dios el que con ella se encontrase. Tiene doce pies, todos deformes, y seis cuellos larguísimos, cada cual con una horrible cabeza en cuya boca hay tres hileras de abundantes y apretados dientes, llenos de negra muerte. Está sumida hasta la mitad del cuerpo en la honda gruta, saca las cabezas fuera de aquel horrendo báratro y, registrando alrededor del escollo, pesca delfines, perros de mar, y también si puede cogerlo, alguno de los monstruos mayores que cría en cantidad inmensa la ruidosa Anfritrite. Por allí jamás pasó embarcación cuyos marineros pudieran gloriarse de haber escapado indemnes; pues Escila les arrebata con sus cabezas sendos hombres de la nave de azulada proa".

Este ser habitaba en el estrecho paso en el que en el lado opuesto se encontraba Caribdis. Los lados del canal estaban dentro del alcance de una flecha, de modo que los barcos que intentasen evitar a Caribdis deberían acercarse a Escila y viceversa. Con el tiempo fue transformada por los dioses en una roca, aún existente, que suponía graves peligros para los navegantes.


CARIBDIS Y ESCILA EN LA ODISEA

Después del encuentro con las Sirenas, Odiseo y sus hombres pasaron a través de las "rocas errantes" habitadas por Escila y Caribdis, los terribles monstruos a cuya voracidad no escapaba ninguna nave, aparte de la famosa Argos, protegida en el paso por la propia Hera. Escila, el terrible monstruo de cabezas terroríficas, vivía en un profundo escollo del que despuntaban sus horribles testas que devoraban cuanto caía en sus fauces. Un poco más allá yacía Caribdis, que atraía cualquier cosa que flotase.

Circe había aconsejado a Odiseo que no intentase ni siquiera hacer frente a los dos monstruos, imposibles de vencer porque eran inmortales, y que sin perder tiempo intentase escapar a la mayor velocidad posible de aquella tremenda insidia.

Llegando al punto crucial, Odiseo olvidó las palabras de la maga, se pertrechó de armas y subió al puente de la nave para intentar defenderse de los monstruos; la nave superó el estrecho, pero el héroe perdió a seis de sus compañeros.


ODISEO Y ESCILA
Crátera beocia de campana de figuras rojas
450 - 425 a.C.
París, Louvre



ESCILA DEVORA SEIS DE LOS COMPAÑEROS
DE ULISES




ODISEO LUCHANDO CONTRA ESCILA
Y CARIBDIS
Heinrich Füssli
1794 - 1796

2 comentarios:

  1. Buenas tardes, le reporto que su articulo es lo mismo que dice Wikipedia. Malditos abortos fallidos :D

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