domingo, 23 de febrero de 2014

TITANES


Los titanes y las titánides en la mitología griega eran una raza de poderosos dioses primitivos que gobernaron durante la legendaria Edad de Oro. 

Desde su primera aparición literaria, en la Teogonía de Hesíodo, eran doce en total; aunque en su Biblioteca mitológica, Apolodoro añadió una decimotercera llamada Dione, siendo el desdoblamiento de la titánide Tea.

Los titanes estaban relacionados con diversos conceptos primordiales, algunos de los cuales simplemente se extrapolaban de sus nombres: el océano y la fructífera tierra, el Sol y la Luna, la memoria y la ley natural. Los doce titanes de la primera generación fueron liderados por el más joven entre todos ellos llamado Cronos, quien derrocaría a su padre Urano (el Cielo) a instancia de su madre Gea (la Tierra).

Posteriormente estas divinidades engendraron una segunda generación, donde se destacan los hijos de Hiperión (Helios, Eos y Selene), las hijas de Ceo (Leto y Asteria) y los hijos de Jápeto (Prometeo, Epimeteo, Atlas y Menecio). 

Los titanes, sin embargo, perecieron a los doce dioses olímpicos, quienes, guiados por Zeus, terminaron derrocándolos en la famosa Titanomaquia o Guerra de los Titanes. Después de esta épica lucha, la mayoría de los titanes fueron encarcelados en la región más profunda y, por tanto, más segura para los nuevos amos del universo, en el Tártaro.


LOS TITANES

PRIMERA GENERACIÓN DE TITANES

La primera generación de titanes eran los hijos de Urano, el Cielo, y Gea, la Tierra.

Por un lado, estarían los Titanes:
  • Océano, el río que circundaba el mundo.
  • Ceo, el titán de la inteligencia.
  • Crío, el dios de los rebaños y las mandas, esposo de Euribia (hija de Ponto) y padre de Palas.
  • Hiperión, el dios del fuego astral.
  • Jápeto, el ancestro de la raza humana, esposo de la oceánide Clímene y padre de Prometeo.
  • Cronos, el más joven de todos los titanes, quien destronaría a Urano y llegó a ser el soberano de las divinidades.

Por otro, se encuentran las Titánides:
  • Febe, aquella que tenía corona de oro.
  • Mnemósine, la personificación de la memoria y madre de las Musas junto a Zeus.
  • Rea, la reina de los dioses junto a su hermano, Cronos.
  • Temis, la encarnación del orden divino, las leyes y las costumbres, madre de las Horas y las Moiras junto a Zeus.
  • Tetis, la diosa del mar.
  • Tea, la diosa de la vista.
  • Por otra parte, algunos autores como Apolodoro consideraban a Dione como parte de esta primera generación, si bien otros la calificaban como una oceánide.

SEGUNDA GENERACIÓN

El matrimonio entre hermanos era algo muy frecuente en la mitología griega, por lo que varios titanes y titánides se unieron, engendrando así una segunda generación de titanes:
  • Océano y Tetis, dioses de los mares, engendraron a las ninfas Oceánides, los ríos o Oceánidas y manantiales de todo el mundo.
  • De la unión entre Hiperión y Tea surgieron Helios (el Sol), Selene (la Luna), y Eos (la Aurora).
  • Ceo y Febe tuvieron dos hijas, Leto y Asteria.
  • Sin embargo, fueron Cronos y Rea la pareja más importante, siendo los reyes de los dioses, quienes tuvieron seis hijos: Hestia, la diosa del hogar; Hera, la diosa de la fidelidad y el matrimonio y la reina del monte Olimpo; Hades, el dios del inframundo; Deméter, la diosa de la agricultura; Poseidón, el dios de los océanos; Zeus, el dios supremo, siendo el rey de todos los dioses olímpicos.

Por tanto, los descendientes de la primera generación de titanes eran considerados también como tal:
  • Asteria, hija de Ceo y Febe.
  • Astrea, diosa de la justicia, predecesora de Dice.
  • Astreo, padre de los vientos y las estrellas errantes.
  • Atlas, titán castigado a sostener sobre sus hombres con los pilares que mantenían la tierra separada de los cielos.
  • Eos, la aurora.
  • Eósforo, la estrella de la mañana y de la tarde.
  • Epimeteo, hermano de Prometeo, siendo así uno de los progenitores de la humanidad.
  • Helios, el sol.
  • Leto, madre de Apolo y Artemisa.
  • Menecio, hijo de Jápeto y Asia.
  • Palas, dios de la sabiduría.
  • Perses, hijo de Crío y Euribia.
  • Prometeo, el amigo de los mortales y creador de la humanidad junto a su hermano Epimeteo, pues robó el fuego de los dioses para dárselo a los hombres.
  • Selene, diosa de la luna.
  • Titán, hermano de Helios y quizá dios del calendario anual.

Otros miembros de la segunda generación no solían ser llamados titanes:
  • Caanto, hermano de Melia.
  • Dione y Metis, que solían ser consideradas oceánides.
  • Los Oceánidas o dioses-río.
  • Las Oceánides, ninfas marinas.
  • Pico, rey del Lacio.
  • Quirón, el célebre centauro.
  • Los hijos de Cronos, anteriormente citados.

LA HISTORIA DE LOS TITANES: URANO, CRONOS 
Y LA TITANOMAQUIA

En la Teogonía de Hesíodo, los doce titanes seguían a los Hecatónquiros y los Cíclopes como grupo de hijos menores de Urano, el Cielo, y Gea, la Tierra:

Más tarde yació con Urano y trajo a Océano el de los profundos remolinos, a Ceo y 
Crío e Hiperión y Jápeto, a Tea y Rea, a Temis y Mnemósine y a Febe la de dorada 
corona y a la encantadora Tetis. Tras ellos nació el astuto Crono, el 
benjamín y más terrible de sus hijos, y éste odió a su vigoroso padre.

Temeroso de que pudiesen destronarlo, Urano mantenía a todos sus hijos atrapados en el profundo Tártaro. Como castigo, Gea envió a su hijo menor Cronos a atacar a su padre. Lo castró con una hoz adamantina y liberó así al resto de las entrañas de la Tierra, proclamándose rey de los titanes junto a su hermana Rea como esposa y soberana.

Ambos engendraron una nueva generación de dioses, pero Cronos, temiendo lo mismo que su padre, que algún día lo derrocasen, se los tragaba vivos nada más nacer. Resentida por ello, Rea logró esconder a su sexto y último hijo, Zeus, entregándole en su lugar a Cronos una roca envuelta en pañales que tragó confiado. El pequeño fue enviado a Creta, siendo protegido por los guerreros Curetes y amamantado por la famosa cabra Amaltea.

Cuando Zeus llegó a ser adulto sometió a su padre por la astucia más que por la fuerza, dándole a beber un emético preparado con la ayuda de su abuela Gea que le hizo vomitar a todos sus hermanos. Comenzó entonces la guerra entre los dioses más jóvenes y los primitivos, llamada Titanomaquia, en la que Zeus fue ayudado por los Hecatónquiros, los Gigantes y los Cíclopes, quienes una vez más habían sido liberados tras su nuevo encarcelamiento por Cronos. Así Zeus venció tras una larga batalla, encerrando a los Titanes que se le habían enfrentado en el Tártaro.

Los que no se habían opuesto a él siguieron teniendo de forma más o menos directa un papel en el nuevo orden impuesto: Océano continuó circundando el mundo, el nombre de la "brillante" Febe fue empleado como sobrenombre de Artemisa y añadido como epíteto de Apolo ("Apolo Febo"), Mnemósine alumbró a las Musas, Temis siguió encarnando el concepto de la "ley de la naturaleza" y Metis fue madre de Atenea.

Hesíodo no tenia la última palabra sobre los titanes. Algunos de los fragmentos conservados de la poesía órfica en particular guaraban algunas variaciones del mito.

En uno de estos, Zeus no se limitó a atacar a su padre con violencia. En su lugar, Rea preparó un banquete para su marido, y éste se emborrachó con miel fermentada. En lugar de encerrarlo en el Tártaro, Cronos fue arrastrado, todavía borracho, a la cueva de Nix, donde siguió durmiendo y vaticinando por toda la eternidad.

Otro mito acerca de estos dioses primitivos no mencionado por Hesíodo giraba en torno al dios Dionisos, Baco en Roma. En un momento determinado de su reinado, Zeus decidió ceder el trono en favor del infante Dionisos, que como Zeus a su edad era protegido por los Curetes. Los titanes decidieron matar al niño para poder reclamar el trono: se pintaron las caras de blanco con yeso, distrajeron al pequeño dios con juguetes, y entonces lo despedazaron, y cocieron y asaron sus miembros, dándose un festín con ellos, mientras que de la sangre de la víctima nacía un granado. Zeus, encolerizado, castigó a los titanes fulminándolos con sus rayos. Atenea guardaba el corazón de Dionisos en un muñeco de yeso, al partir del cual Zeus creó un nuevo Dionisos. Esta historia era narrada por los poetas Calímaco y Nono, que llamaban a este Dionisos "Zagreo", y también en cierto número de textos órficos, en los que no era usado tal nombre.

Una variación de la historia, recogida por el filósofo neoplatónico Olimpiodoro, ya en la época cristiana, decía que la humanidad surgió del humo grasiento que desprendían los cadáveres de los titanes al arder, muertos por el rayo de Zeus. Otros escritores anteriores insinuaban, por el contrario, que la humanidad nació de la sangre derrabada por los titanes en su guerra contra los dioses Olímpicos.

Píndaro, Platón y Opiano se referían sin pensárselo dos veces la "naturaleza titánica" del hombre: esto se referirían a algún tipo de "pecado original" enraizado en el asesinato de Dionisos, siendo objeto de acalorado debate por parte de los mitógrafos.



EL ORIGEN DEL MUNDO: GENEALOGÍA DE DIOSES
Los Titanes

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