domingo, 23 de marzo de 2014

CATOBLEPAS


El catoblepas (también conocido como catóblepon o catoblepa) era una criatura mitológica de Etiopía, descrita por Plinio el Viejo y más tarde por Claudio Eliano.

Según las fuentes tenía cuerpo de un robusto búfalo y la cabeza de cerdo. Además, su espalda estaba cubierta de gruesas escamas que lo protegían. Sin embargo, la característica más llamativa es descrita mediante su nombre ("que mira hacia abajo") ya que siempre mantenía la mirada baja o miraba hacia abajo. Es más, su mirada (o según otras versiones su respiración) podía convertir a los humanos en piedras o incluso llegar a matarlas.

Plinio el Viejo lo describiría como una criatura no muy grande, lenta, con una cabeza sumamente pesada vuelta siempre hacia el suelo. Pensó, pues, que su mirada, al igual que la del famoso basilisco era letal. Por tanto, que su cabeza fuese tan pesada suponía una ventaja para sus "rivales".

Pero por otro lado, Claudio Eliano lo imaginó como un herbívoro del tamaño aproximado al de un toro: contaba con una gran melena, era estrecho, sus ojos estaban inyectados en sangre, tenía escamas en la espalda y las cejas muy lanudas. Según éste, su cabeza era tan pesada que la bestia sólo podía mirar hacia abajo. Pero Claudio Eliano no defendía que su mirada fuese letal, sino que el aliento era extremadamente venenoso al alimentarse continuamente de hierbas venenosas.

A parte de estos dos autores clásicos, Leonardo da Vinci daba información concreta sobre el catoblepas en su Cuaderno de notas: "Se encuentra en Etiopía cerca del nacimiento del Nigricapo. No es un animal muy grande, no es muy activo, y su cabeza es tan pesada que le cuesta mucho trabajo levantarla, por lo que siempre mira al suelo. De lo contrario sería una gran peste para la humanidad, ya que cualquiera que cruzara su mirada con sus ojos moriría inmediatamente".

Por otro lado, Gustave Flaubert lo describiría en La tentación de San Antonio del año 1874: "[...] un búfalo negro con la cabeza de un cerdo que cuelga cerca del suelo, unido a su cuerpo por un delgado, largo y flojo cuello, como si fuera un intestino vacío. Sus piernas se sofocan por la gran melena de duras cerdas que cubren su cuerpo y cabeza".



DIVERSAS REPRESENTACIONES DEL CATOBLEPAS

No hay comentarios:

Publicar un comentario