jueves, 13 de marzo de 2014

GERIÓN


Gerión era, en la mitología griega, un monstruoso gigante hijo de Crisaor y Calírroe. Fue descrito frecuentemente como un ser antropomorfo formado por tres cuerpos, con sus respectivas cabezas y extremidades. Aunque no se solía especificar la forma exacta de la unión entre los tres cuerpos, se les solía representar con una unión lineal o radial por las cinturas. A veces se le retrataba con alas, pero no era algo usual. A parte de estas características tenía un aspecto enteramente humano.

Gerión vivía en la isla de Eriteia, identificada con la actual Cádiz, más allá de las famosas Columnas de Hércules, al oeste del Mediterráneo, ya en el curso del Océano. Era el primer rey mítico de la civilización de Tartessos, siendo su sucesor el célebre Gargoris.

Era el dueño de un perro de dos cabezas conocido como Ortro, el hermano del temible Cerbero, y de una espléndida cabaña de ganado que era custodiado por su perro guardián y un pastor llamado Euritión. Como décimo de sus doce trabajos, Heracles le tuvo que robar el rebaño de vacas rojas y bueyes.


GERIÓN
John Flaxman



EL ORIGEN DE GERIÓN: LAS ESTRELLAS

Cuando el sol alcanza la constelación de Géminis se encontraba con la constelación Auriga. Muchas creencias antiguas asociaban el camino diario del astro solar por el cielo con el dios Sol conduciendo un ardiente carro, y de esta manera, aquí, el camino anual del sol conseguía su carro (Auriga). Posteriormente la mitología griega consideró que el Sol usaba una copa para cruzar el manto celeste.

En esta misma región del cielo hay también un vasto espacio sin estrellas fácilmente visibles (ahora ocupadas por las modernas constelaciones de Lynx y Camelopardalis), que los antiguos griegos identificaban con un desierto. Una historia basada en este espacio requería, por tanto, un vasto desierto, siendo el mejor conocido por los antiguos griegos el de Libia. Sin embargo, al estar lejos de muchas constelaciones, situar una historia en él exigía alguien que lo cruzase hasta su localización principal. Dado que el Auriga era la constelación más cercana desde el comienzo del tránsito del sol hasta el borde del espacio vacío, un carro solar -más tarde convertido en copa- se convirtió en la forma de cruzar el desierto.

La Vía Láctea fue bautizada de esta forma por los antiguos helenos porque parece ser una mancha de leche cruzando el cielo. Algunos, en cambio, eran capaces de discernir algunas estrellas individuales en ella, y de esta forma pasó a parecer un vasto rebaño de vacas, cuya leche llenaba los huecos entre ellas. La estrella Capella, parte del Auriga, era conocida antiguamente como la "estrella del pastor", pues algunos pensaban que el Auriga era un pastor que conducía un carro, incluyendo a éste, mientras llevaba una cabra colgada de su hombro izquierdo. Capella está muy cerca, aunque fuera, de la Vía Láctea y como tal, considerada como un pastor, parece estar arreándola.

En Géminis, la constelación Canis Major ("el gran perro") queda junto a la Vía Láctea. La cabeza de la constelación mira en dirección contraria al sol. Pero al otro extremo de la constelacíon, donde se entontraría la cola, queda la estrella Sirius, considerada maligna por muchas mitologías antiguas debido a su titileo y rojez, que era considerada a su vez un perro ("la estrella perro") por asociación con la constelación. 

Más cerca del sol que Canis Major, y también guardando la Vía Láctea en esta zona de su tránsito de forma parecida a Canis Major y Capella etaba Orión el gigante. Tradicionalmente Orión es considerado un único gigante, pero es igualmente posible distinguir en ella tres cuerpos completos separados unidos por la cintura, tal y como se describía a Gerión, particulamente al aparecer las piernas en direcciones bastante diferentes, y dibujos alternativos de la constelación (que tenían en cuenta estrellas ligeramente más débiles que los diagramas básicos) solían mostrar tres en lugar de dos brazos, compartiendo el segundo y tercero el mismo hombro derecho.

El sol lograba superar estos obstáculos, cruzando así la Vía Láctea. El Auriga parece haberse dejado en la propia Vía Láctea, y por esto algunas de las vacas del rebaño están en él. Tras la Vía Láctea, el sol se encontraba con Géminis, cuyas representaciones variaban según se inclinase a este u oeste, siendo posible dibujar la constelación como dos hombres, descansando sus pies en la Vía Láctea. En las representaciones que la inclinan aún al este, uno de los gemelos está en la Vía Láctea y el otro fuera de ella. Así uno ha "robado algunas vacas" y el otro, al que cruza el tránsito del sol, no. En el mito de Cástor y Pólux, nombres habitualmente dados a los gemelos, sus muertes se debían a una disputa por el robo de un ganado.


GERIÓN Y HERACLES

El décimo trabajo de Heracles consistía en robar el famoso ganado de Gerión. Mientras viajaba al lejano occidente, el héroe cruzó el desierto libio (Libia era la denominación genérica de África para los antiguos griegos) y quedó tan frustrado por el calor que disparó una flecha a Helios, el Sol. Así, el dios rogó que parase, por lo que Heracles pidió a cambio la copa dorada que Helios usaba para cruzar el mar cada noche de poniente a levante. Mediante ella llegó a Eritia, en lo que constituía uno de los motivos de los pintores de vasijas.

Para conseguir su objetivo, Heracles mató primero al perro guardián de Gerión, Ortro, y luego al pastor Euritión. Según diversos autores, el gigante arrancó de cuajo un olivo para utilizarlo como arma contra Heracles. El árbol se hizo pedazos al estrellarse contra la coraza de bronce del semidiós más famoso en toda la Antigua Grecia, que contraatacó con el mismo arma. Las poderosas manos de Gerión se juntaron para detener el choco y de esta forma desarmó a su contrincante, que huyó corriendo a refugiarse a un bosque.

Gerión, tras convencer a su madre (que había presenciado todo el suceso) de que debía capturar a Heracles, sobrevoló la zona para encontrarlo. Heracles aprovechó entonces para disparar una de sus flechas envenenadas, que alcanzó al gigante atravesándole los tres corazones.

Cuando Gerión llegó, en algunas versiones tras haber sido informado por Menecio, el pastor de Pluto en el Hades, el héroe lo mató y desgarró su cuerpo en tres partes.

Pero el semidiós tuvo entonces que arrear el ganado hasta Euristeo. En las versiones romanas de la historia, Caco robó en el monte Aventino de Roma parte del ganado a Heracles mientras éste dormía, haciendo que las reses caminasen de espaldas para no dejar nuevas huellas, siendo una repetición del truco del joven Hermes. Según otras versiones, Heracles pasó con el resto del ganado frente a una cueva donde Caco escondía las reses robadas, y empezaron a llamarse unas a las otras. Pero en otras versiones Caca, la hermana de Caco, le dijo a Heracles dónde se escondía el ladrón. El héroe mató entonces a Caco y, de acuerdo con la mitología romana, fundó un altar en el lugar donde el Foro Boario, el mercado de ganado, se celebraría posteriormente.

Para molestar al hijo bastardo de su marido, Hera, la reina de los dioses, mandó un tábano para que picase al ganado, irritándolo y esparciéndolo. La diosa envió entonces una inundación que elevó el nivel de un río tanto que Heracles no podía vadear el ganado. Éste apiló piedras para hacer que el agua fuese menos profunda, y más tarde Equidna asaltó a Heracles para robar los bueyes de Gerión. Cuando el héroe fue a reclamarlos Equidna afirmó que no se los entregaría a menos que tuviese relaciones sexuales con ella. Heracles lo hizo, y de esta unión nacieron Agatirso, Gelono y Escites. Cuando por fin llegó a la corte de Euristeo terminado el trabajo el ganado fue sacrificado a Hera.

El poeta Estesícoro escribió la Canción de Gerión o Gerioneis en el siglo VI a.C., la cual es la mejor fuente de esta épica, y que también contiene la primera referencia a Tartessos.


HERACLES LUCHANDO CONTRA GERIÓN
Ánfora
540 a.C.
París, Louvre



LA LEYENDA DE GERIÓN

Según recogía la Estoria de España de Alfonso X el Sabio, escrita en el siglo XIII, Gerión obligaba a sus súbditos a entregarle la mitad de sus bienes, e incluso a sus hijos, hasta que llegó a las tierras del soberano Heracles (Hércules en Roma). Los aterrorizados habitantes pidieron auxilio al héroe griego, y éste retó a Gerión a una lucha a muerte. Después de tres días de encarnizada batalla, la cabeza del gigante fue enterrada en el mismo lugar donde se levantó la famosa Torre de Hércules en La Coruña.

En el primer intento de dar validez histórica a Gerión, Pompeyo Trogo, conocido a partir del epítome de su obra hizo Marco Juniano Justino, defendía que Gerión no era un gigante de tres cuerpos, sino que se trataba de tres hermanos, que atacaron a Hércules al verle robar su ganado:

"El mismo Gerión no era un hombre con tres cuerpos, como nos dicen las fábulas, sino que se
trataba de tres hermanos, que vivían en tal armonía, que parecían actuar movidos por una misma
alma; y ellos no atacaron a Hércules motu proprio, sino que, viendo robar sus reses, pretendieron 
recuperar lo que les había sido arrebatado por medio de la fuerza".
(Justino: Epítome de las Historiae Philippicae de Pompeyo Trogo, XLIV, 4).


GERIÓN EN LA DIVINA COMEDIA DE DANTE

A veces Gerión era identificado como un demonio de la muerte ctónica, principalmente por su asociación con la dirección de extremo oeste. En La divina comedia de Dante, Gerión se convertía en una bestia con cola de escorpión pero rostro de hombre honesto que moraba en el Flegetón, al borde del Séptimo Círculo (el de la violencia) descendiendo al infierno. Allí señalaba el paso al Octavo Círculo mientras se bañaba al borde del abismo en el Cocito.

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