sábado, 1 de marzo de 2014

TEA


Tea, Tía o Teia (también escrito Thea, Thia o Theia), llamada también Eurifaesa ("de amplio brillo") era la Titánide de la vista y por extensión la diosa que dotaba al oro, la plata y las gemas preciosas con su brillo y valor intrínseco. Fue la esposa de su hermano Hiperión, dios del vigilante sol, con quien fue madre de Helios (de quien se dice en su himno homérico que era hijo de Eurifaesa), Selene y Eos, el Sol, la Luna y la Aurora, por lo que era lógico que la diosa de la vista fuese también madre de los dioses de cuerpos celestiales. 

Después de la Titanomaquia, en la que las Titánides habían permanecido neutrales, fue a vivir al palacio de su hijo Helios.

Píndaro elogiaba a esta deidad en su 5ª oda ítsmica: "Madre del Sol, Tea de muchos nombres, por ti los hombres honrar el oro por encima de todo lo demás; y a por el valor que les otorgas, oh reina, los barcos se enfrentan en el mar y recuas de caballos uncidos hacen maravillas en carreras de veloces giros". Tea parece, pues, una diosa de brillo en particular y de gloria en general, pero la alusión de Píndaro a ella como "Tea de muchos nombres" es reveladora, pues sugiere la asimilación no sólo de parecidas diosas madres del sol como Febe y Leto, sino quizás también de diosas madres más universales como Rea.

Al papel mitológico de Tea como madre de la diosa de la luna Selene se hace referencia con la aplicación de su nombre al hipotético planeta que, de acuerdo con una teoría, colisionó con la Tierra, provocando la creación de la luna.

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