viernes, 20 de junio de 2014

LOS JUEGOS OLÍMPICOS


Los juegos olímpicos fueron establecidos en la Antigua Grecia en honor a Zeus y se celebraban cada cuatro años en la ciudad de Olimpia, situada en la provincia de la Elide, en la península del Peloponeso. Comenzaban el 22 de junio y duraban cinco días exactos. Eran los juegos más antiguos, solemnes y brillantes de toda la Hélade.

Tenían una importancia religiosa fundamental, que presentó eventos deportivos, junto con sacrificios rituales en honor a Zeus (cuya estatua, realizada por el célebre Fidias, fue colocada en el templo de Olimpia) y a Pélops, héroe divino y rey mítico de Olimpia. Pelops fue famoso por su carrera de carros con el rey Enómao de Pisa. Los ganadores de los eventos fueron admirados e inmortalizados en poemas y estatuas. 

Estos juegos fueron parte de un ciclo conocido como los Juegos Panhelénicos, que incluía a los Juegos Píticos, los Juegos Nemeos y los Juegos Ístmicos.



ENTRADA AL ESTADIO OLÍMPICO
DE OLIMPIA




ESTADIO OLÍMPICO
Olimpia



EL ORIGEN DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS 

En cuanto a su origen es muy dudoso y misterioso, pero comúnmente se cree que fueron instituidos por Pelops, hijo de Tántalo. Atreo ordenó por segunda vez que fuesen celebrados, hacia el año 1250 antes de la era cristiana. 

De acuerdo con lo defendido por el historiador griego Pausanias, el Dáctilo Heracles Ideo (no confundir con Heracles, hijo de Zeus) y cuatro de sus hermanos corrieron a Olimpia para entretener al recién nacido Zeus. Al ganar, Heracles se coronó con una corona de olivo y estableció la costumbre de celebrar la serie de eventos deportivos en honor al padre de los dioses cada cuatro años.


Según Píndaro, al volver Heracles de la expedición a la Cólquide, reunió en Olimpia a los argonautas para celebrar de nuevo allí estos nobles ejercicios en memoria del éxito de la expedición, y cada espectador y cada atleta compretiéronse a volver a Olimpia para el mismo fin, después de transcurridos cuatro años. Píndaro, además, afirmaba que tras la finalización de los doce trabajos, el héroe construyó el estadio olímpico en honor a su padre. Tras terminarlo se dirigió en línea recta doscientos pasos y llamó a esto "distancia estadio", que más tarde se convirtió en una unidad básica para medir distancias.

Las guerras intestinas de Grecia interrumpieron las fiestas hasta el reinado de Ifito, rey de la Elida y contemporáneo de Licurgo, es decir, durante tres largos siglos.

La celebración de estos juegos públicos se regía por un lapso de cuatro años, período que recibió el nombre de olimpíada y que -a partir del año 776 a.C., en que se fijó la primera- fue adoptado por los griegos como unidad para contar el tiempo. Fue la fecha de inicio más aceptada para los Juegos Olímpicos de la Antigüedad. Se celebraron eventos como carreras, un pentatlón (eventos de salto, lanzamiento de disco y jabalina, una carrera pedestre y lucha como boxeo, lucha libre, pancracio y eventos ecuestres). La tradición atribuye a Corebo, un cocinero de la ciudad de Elis, ser el primer campeón olímpico.

Los Juegos Olímpicos llegaron a su cénit en los siglos V y VI a.C. Pero su relevancia disminuyó gradualmente tras el aumento de poder de los romanos en Grecia. Si bien no hay consenso entre los expertos para explicar cuando se dio su finalización oficial, la fecha más aceptada es el 393 d.C., cuando el emperador Teodosio I decretó que todos las prácticas paganas serían eliminadas en favor al cristianismo. Otra fecha comúnmente citada es el 426 d.C., cuando su sucesor, Teodosio II, ordenó la destrucción de todos los templos griegos.


EJERCICIOS DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS

En los juegos en la competencia participaban representantes de varias ciudades-estado y reinos de la Antigua Grecia. Las competiciones eran diversos eventos deportivos pero también fueron reflejo de conflictos entre los participantes y, por ende, de las ciudades. Se daba el cese de hostilidades hasta la finalización de las competiciones deportivas, siendo así la paz o tregua olímpica.

Los ejercicios que se verificaban habitualmente eran los cinco siguientes:
  • La carrera, que al principio se efectuaban a pie, después a caballo y por fin en carro.
  • El salto, que consistía en salvar un foso o una elevación cualquiera.
  • El disco, que era una piedra muy pesada que debía ser lanzada lo más lejos posible.
  • La lucha o combate de dos atletas, cuerpo a cuerpo.
  • El pugilato, que era una especie de esgrima a puñetazos. 

Los dos atletas, antes de salir al combate, armaban sus vigorosas manos con un guante de cuero provisto de plomo, se lanzaban uno sobre otro y se aporreaban a puñetazos hasta que uno de los dos se declaraba vencido o expiraba en la lid. La lucha constituida por los ejercicios consecutivos de la lucha y el pugilato, recibía el nombre de pancracio, y cuando se quería designar todos ellos con una sola palabra se llamaba el pentatleo, o sea, los cinco combates reunidos.

Estas fiestas eran presididas por jueces elegidos entre los eleos, que cuidaban de mantener el orden e impedir que para ganar el premio se pudiese recurrir al fraude o la superchería. Los vencedores obtenían por toda recompensa una corona de olivo, pero eran conducidos en triunfo a su patria, sobre un carro tirado por cuatro caballos blancos y, como mayor homenaje, entraban en la ciudad por una brecha expresamente abierta en sus muros. Horacio llegó a afirmar que el laurel ganado en Olimpia elevaba al atleta victorioso por encima de la condición humana: "No es ya un hombre -dice,- es un dios".


REPRESENTACIÓN DE TRES DE
LAS CINCO PRUEBAS: HALTERES, LANZADOR
DE DISCO Y LANZADOR JABALINA
490 a.C.


RELEVANCIA SOCIAL DE LOS JUEGOS

En las ciudades, los magistrados organizaban y dirigían los estados. La vida pública quedaba paralizada durante las fiestas, ya que se suspendía toda actividad oficial. Durante ellas, solamente se resolvían asuntos de urgencia extrema. 

Ejercían una amplia influencia en las relaciones entre los diferentes estados, se acudía a ellos desde los sitios más remotos y se establecían treguas de carácter sagrado. Los juegos públicos eran una ocasión para el acercamiento entre los estados. Constituían el alma de las relaciones interhelénicas, puesto que equivalían a verdaderas asambleas generales del pueblo griego. Progresivamente, además de las polis de la Grecia continental, aumentó la participación de las múltiples colonias griegas expandidas por las costas mediterráneas.

Olimpia se convirtió pues en una fuerza poderosa, que aglutinó, con la idea de un panhelenismo creciente, a todos los emigrantes griegos dispersos por el mundo helénico. La participación oficial de las ciudades griegas en las ofrendas y sacrificios y la colaboración de los particulares creaba una sensación de hermandad, y surgía así un sentimiento de la pertenencia a una estructura socio-política superior al de la polis. Paralelamente el espíritu de competencia, monopolizado tradicionalmente por la nobleza, se extendió al resto de la sociedad, que sin abandonar sus raíces religiosas todavía, infundieron características más demorácticas.

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